La Unión de Militares de Tropa (UMT) ha remitido al Ministerio de Defensa una batería de preguntas formales en defensa de los militares de Tropa y Marinería desplegados en Ceuta y Melilla desde el pasado 30 de julio, ante la llegada masiva de personas migrantes a las dos ciudades autónomas. La asociación reclama garantías legales para los efectivos y respuestas claras sobre su jornada, descanso y alimentación durante el dispositivo.
Según los testimonios recogidos por UMT entre sus socios desplegados, los militares están realizando jornadas de entre 14 y 16 horas diarias, con apenas dos horas de descanso entre turnos. "No somos robots. Si a un militar se le hace trabajar 16 horas, mal comer y mal dormir, al día siguiente no puede rendir", resume el sentir trasladado por numerosos compañeros, según recoge la asociación.
A ello se suma lo publicado por diversos medios, que han informado de que a parte del personal se le estaría suministrando, para toda la jornada, una bolsa con un bocadillo, fruta o yogur, galletas y agua embotellada. UMT ha pedido al ministerio que confirme o desmienta esta información y que detalle si se sirve comida caliente o solo raciones frías, y si el suministro se realiza en el acuartelamiento o sobre el terreno.
A la preocupación por el descanso y la alimentación se suma una creciente inquietud jurídica. UMT advierte de que determinados medios y organizaciones instalan el relato de una supuesta extralimitación de las Fuerzas Armadas. La asociación precisa que, a día de hoy, no consta ninguna denuncia ni querella contra ningún militar por su actuación en Ceuta y Melilla, pero avisa de que ese señalamiento genérico deja a la tropa en indefensión.
"Un soldado que hoy aparece en una fotografía cumpliendo una orden no puede convertirse, mañana, en el único responsable de esa orden si alguien decide judicializarlo. La responsabilidad de mando y la de quien ejecuta no son lo mismo, y el ministerio tiene la obligación de dejarlo claro antes de que haga falta, no después", ha declarado el presidente de UMT, Francisco José Durán Baños.
La asociación reconoce el esfuerzo y la profesionalidad de los efectivos, pero subraya que las jornadas maratonianas han dejado de ser un pico puntual para convertirse en la tónica habitual. Aunque la normativa reconoce el derecho al descanso obligatorio, UMT advierte de que la falta estructural de personal impedirá ejercerlo, por lo que los militares no podrán disfrutar del descanso acumulado ni cobrar el exceso de horas trabajadas.
Un episodio reciente en Ceuta ilustra estas quejas. La Asociación de Tropa y Marinería denunció esta semana las jornadas de hasta 16 horas y la insuficiencia de las raciones, lo que llevó a modificar de forma urgente los menús, que pasaron a incluir comida caliente en los acuartelamientos.
UMT concluye que, si la situación se prolonga, la falta de refuerzos agotará la capacidad de reacción del personal. "Como llevamos haciendo desde el primer día de esta crisis, UMT va a estar donde tenga que estar, al lado de todos los militares, exigiendo que se les trate con la dignidad que merecen quienes están dando la cara por España en primera línea", concluye Durán Baños.








