El reciclaje de vidrio en Melilla encara una nueva etapa. La Consejería de Medio Ambiente y Ecovidrio han firmado un convenio de colaboración para los próximos cuatro años con el objetivo de aumentar de forma significativa la recogida selectiva de este residuo y avanzar hacia una economía más circular.
Durante la firma, el consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, explicó que este acuerdo da continuidad al trabajo que ambas entidades vienen desarrollando desde hace años. Según señaló, el convenio establece una serie de obligaciones compartidas y una hoja de ruta basada en la colaboración público-privada para mejorar los resultados del reciclaje de vidrio en la ciudad.
Ventura recordó que el objetivo final es incrementar la recuperación de este material para que pueda ser reutilizado. “Lo que pretendemos es recoger el vidrio para poder recuperarlo y reutilizarlo”, afirmó. El consejero destacó que la economía circular pasa precisamente por aprovechar los recursos ya existentes y reducir la generación de residuos.
El responsable de Medio Ambiente reconoció que Melilla presenta buenos datos en la recogida de envases ligeros y de papel y cartón, pero admitió que el vidrio sigue siendo la asignatura pendiente. Por ello, hizo un llamamiento a la ciudadanía para que deposite más envases en los contenedores verdes distribuidos por toda la ciudad.
Según los datos facilitados durante el acto, en 2025 se recogieron 507 toneladas de vidrio, una cifra que supone un crecimiento del 1,7 % respecto al ejercicio anterior. Cada melillense recicló una media de 5,9 kilos de vidrio al año, el equivalente a unos 20 envases por persona. La ciudad cuenta actualmente con 284 contenedores verdes para la recogida de este material.
Sin embargo, la diferencia con la media nacional sigue siendo importante. En España se reciclan alrededor de 20 kilos de vidrio por habitante, lo que equivale a unos 68 envases por persona al año.
Ventura subrayó además los beneficios ambientales que genera el reciclaje. Gracias a las toneladas recuperadas el pasado año, se evitó la emisión de más de 294 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera y se ahorraron 362 megavatios hora de energía. También destacó que este esfuerzo equivale a retirar más de 140 vehículos de la circulación durante un año.
El consejero insistió en que mejorar estos datos requiere la implicación de toda la sociedad. “No es una cuestión de política, es una cuestión de corresponsabilidad social”, señaló. Por ello, defendió que el cuidado del entorno depende de pequeños gestos cotidianos que permitan conservar la ciudad para las futuras generaciones.
Por su parte, la gerente de Ecovidrio, Coral Rojas-Marcos, explicó que el convenio no se limita a regular la financiación de la recogida selectiva, sino que establece un marco estable de trabajo entre ambas partes para los próximos años.
Rojas-Marcos destacó que Melilla se encuentra todavía lejos de los niveles de reciclaje que exige la normativa europea. Recordó que para 2030 será necesario que el 75 % de los envases de vidrio puestos en el mercado acaben en el contenedor verde, un objetivo que calificó de ambicioso pero alcanzable.
La representante de Ecovidrio resumió el espíritu del acuerdo en una sola palabra: “corresponsabilidad”. A su juicio, ciudadanos, hosteleros, administraciones y la propia entidad deben asumir su papel para mejorar las cifras actuales.
Entre las medidas previstas figuran nuevas campañas de sensibilización y acciones específicas dirigidas al sector hostelero. De hecho, Ecovidrio desarrolló el pasado año una campaña en Melilla que permitió que los establecimientos participantes pasaran de un 60 % de reciclaje a un cumplimiento prácticamente total durante el periodo de seguimiento.
Rojas-Marcos destacó que la ciudad dispone de una red de contenedores suficiente, por lo que el principal reto no es aumentar las infraestructuras, sino fomentar el hábito de reciclar. “Tenemos que movilizar al ciudadano y convencerle de que es necesario”, afirmó.
Tanto la Consejería de Medio Ambiente como Ecovidrio coincidieron en que el camino para alcanzar los objetivos europeos pasa por reforzar la concienciación ciudadana y consolidar el reciclaje del vidrio como una práctica habitual en hogares y negocios de Melilla.








