Melilla continúa figurando entre las localidades españolas donde se han llevado a cabo operaciones contra el terrorismo yihadista en lo que va de año, según los datos difundidos por el Ministerio del Interior. En los ocho primeros meses de 2025, un total de 95 personas han sido detenidas por su presunta vinculación con redes yihadistas en toda España, lo que supone un aumento respecto a años anteriores.
De estas 95 personas, 84 fueron arrestadas en territorio nacional y 11 en el extranjero, en un total de más de medio centenar de operaciones policiales. El informe destaca que estas actuaciones se han desarrollado en doce de las diecisiete comunidades autónomas, además de en la ciudad autónoma de Melilla, donde históricamente se han producido arrestos relacionados con este tipo de delitos.
La inclusión de Melilla en este listado vuelve a evidenciar la importancia estratégica de la ciudad autónoma dentro del mapa operativo de la lucha antiterrorista. A pesar de que el Ministerio no detalla cuántos arrestos se han producido específicamente en la ciudad, sí confirma su presencia entre los focos activos. Esta tendencia se suma a antecedentes recientes, como el caso de un detenido en Melilla que logró rebajar su condena tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía, como informó El Faro de Melilla en mayo de este año.
El informe del Ministerio del Interior también llama la atención sobre el aumento del número de menores detenidos por actividades relacionadas con el terrorismo yihadista. Hasta el 24 de agosto, se contabilizan ocho arrestos de menores, entre ellos una joven en Cheste (Valencia) y tres chicos en Fuensalida (Toledo). La radicalización de estos jóvenes se produce principalmente a través de internet, especialmente en redes sociales, plataformas de vídeo y canales cifrados.
Los expertos advierten que no hay un perfil único del menor radicalizado. Se han detectado casos de conversos españoles sin influencia familiar directa, así como adolescentes procedentes tanto de entornos humildes como de familias de clase media-alta. Todos ellos comparten un elemento común: una alta capacidad para desenvolverse en entornos digitales, lo que les permite eludir tanto la vigilancia paterna como el control policial inicial.
Desde el inicio del año, también han sido arrestadas cuatro mujeres, una de ellas menor. Dos de estas mujeres fueron detenidas en Madrid el pasado mes de mayo por la creación de una plataforma digital de adoctrinamiento, presentada como una supuesta escuela religiosa pero que en realidad actuaba como una "academia de la yihad".
En cuanto a la nacionalidad de los detenidos, predominan los ciudadanos españoles y marroquíes, aunque también se han registrado arrestos de personas procedentes de Siria, Argelia, Pakistán, Tayikistán, Líbano, Ucrania, Palestina, Bélgica y Portugal.
Entre las operaciones más destacadas del año, figura la desarrollada por la Guardia Civil en febrero, con once detenidos, considerados “influencers yihadistas” por su labor de captación a través de contenidos disfrazados de entrenamiento físico o defensa personal. Otra operación relevante fue la llevada a cabo en marzo por la Policía Nacional y los Mossos d'Esquadra, junto a la policía italiana, que desarticuló una red radical pakistaní que promovía acciones violentas en Europa. En ese operativo fueron detenidas once personas, diez en Barcelona y una en la ciudad italiana de Piacenza.
A mediados de agosto, la Policía Nacional detuvo a dos hombres de origen marroquí en Vallfogona de Balaguer (Lleida), uno de los cuales fue enviado a prisión tras ser considerado de alta peligrosidad por la Audiencia Nacional.
Desde los atentados del 11M de 2004 en Madrid, el número total de detenidos por terrorismo yihadista en España asciende a 1.357, de los cuales 1.200 han sido arrestados en territorio nacional y 157 en el extranjero. El repunte en los últimos años es significativo: en 2020 hubo 38 detenciones; en 2021, 40; en 2022, 51; mientras que en 2023 y 2024 se registraron 90 y 89 respectivamente. La cifra de 2025 ya supera ambos registros, lo que confirma una tendencia al alza.
En este contexto, Melilla se mantiene como uno de los puntos de atención clave para las fuerzas de seguridad en la lucha contra el terrorismo yihadista, dada su ubicación geográfica, su contexto sociológico y su presencia recurrente en los balances operativos del Ministerio del Interior.








