El sistema sanitario melillense cuenta con un servicio de comunicación aumentativa y alternativa mediante acceso por mirada. Una tecnología de última generación destinada a pacientes con enfermedades o lesiones neurológicas que comprometen gravemente el habla y la movilidad.
Se trata de dos equipos dotados de lector ocular que se han puesto en funcionamiento en el Centro de Salud Zona Centro. Dos equipos capaces de interpretar el movimiento de los ojos para que las y los usuarios puedan comunicarse de forma eficaz cuando no les es posible hacerlo mediante el lenguaje oral o el movimiento de las extremidades.
La incorporación de estos equipos permite ofrecer una respuesta especializada a pacientes con patologías neurológicas como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), accidentes cerebrovasculares, traumatismos craneoencefálicos o enfermedades neurodegenerativas; entre otras situaciones clínicas que afectan gravemente a la capacidad de comunicación.
La primera intervención con esta tecnología se llevó a cabo ayer miércoles 1 de julio en el Hospital Universitario de Melilla (HUME), donde el primer paciente pudo utilizar el sistema acompañado por profesionales sanitarios y técnicos especializados. Durante la sesión se mostró el funcionamiento de estos dispositivos, que permiten al usuario seleccionar palabras, frases, pictogramas o diferentes opciones de comunicación únicamente mediante el movimiento de la mirada.
La implantación de este servicio se realiza gracias a una inversión superior a los 10.000 euros a la empresa Qinera, especializada en tecnología de apoyo y comunicación aumentativa.
Desde el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) subrayan como esta nueva prestación supone un importante avance en la cartera de servicios del HUME y representa un paso más en el compromiso con una atención sanitaria cada vez más innovadora, humanizada y centrada en las necesidades de las y los pacientes.
Prestación para Melilla
En declaraciones a los medios, la directora médica de Atención Primaria, Etelvina de Castro, ha destacado que la incorporación de esta tecnología representa una nueva prestación muy importante para los mismos pacientes y para Melilla, al tiempo que ha subrayado que este proyecto es un ejemplo del modelo asistencial que impulsa el Instituto.
"Esto nace de la cooperación entre Atención Primaria y Atención Hospitalaria. No son dos niveles diferentes, sino dos niveles que tienen que estar centrados en el paciente, cooperando y coordinándose para ofrecer la mejor atención posible".
de Castro ha recordado además que la consulta de Logopedia forma parte del proyecto de la Unidad de Neurodesarrollo y que su ubicación en un centro de salud responde al objetivo de acercar la atención especializada a un entorno más accesible y cercano para los usuarios.
Por su parte, la logopeda Karima Hamed, responsable del proyecto, también ha explicado que esta iniciativa ha sido posible gracias a una subvención del Ministerio de Sanidad y al trabajo conjunto desarrollado con el Servicio de Rehabilitación del HUME.
La logopeda ha indicado que hasta ahora este tipo de sistemas apenas eran conocidos en la ciudad y los pacientes únicamente podían acceder a ellos de manera puntual en el ámbito educativo.
"Hemos conseguido que los primeros pacientes puedan disponer de estos dispositivos en su vida diaria, lo que supone un cambio muy importante en su capacidad para comunicarse y participar en su entorno".
Por su parte, la médico rehabilitadora Camila Vargas ha incidido en el impacto que esta tecnología tiene para personas con graves limitaciones motoras.
"Muchas veces se piensa que una afectación motora severa implica también una afectación cognitiva, y no es así. Hay pacientes que conservan plenamente su capacidad de comprender y comunicarse, pero necesitan una herramienta que les permita hacerlo".
La especialista ha indicado que estos dispositivos pueden beneficiar tanto a población infantil como adulta con patologías neurológicas, entre ellas la parálisis cerebral, traumatismos craneoencefálicos, accidentes cerebrovasculares o enfermedades neurodegenerativas como la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Todo ello siempre tras una valoración clínica específica.
Cartera de servicios
Por su parte, desde el Ingesa subrayan como esta iniciativa es consecuencia de una línea de trabajo centrada en sumar prestaciones a la cartera de servicios de la atención pública sanitaria en Melilla.
"De esta manera, el Ingesa continúa apostando por la incorporación de tecnologías innovadoras que favorecen una atención sanitaria de mayor calidad, promoviendo la autonomía personal, la participación activa de los pacientes en su proceso asistencial y una mejora significativa en su bienestar y calidad de vida".
Además, recuerdan como la incorporación de estos sistemas de comunicación por mirada se suma a las numerosas mejoras asistenciales puestas en marcha desde la apertura del HUME, fruto de una inversión superior a 150 millones de euros, cofinanciada con fondos FEDER, que ha permitido dotar a la ciudad de unas instalaciones y un equipamiento tecnológico de vanguardia.
Asimismo, el Ingesa ha puesto de manifiesto como en los últimos meses se han incorporado nuevas prestaciones y técnicas diagnósticas y terapéuticas, entre ellas la resonancia magnética, la densitometría, el ortopantomógrafo, la Unidad de Accesos Vasculares, la Unidad de Terapias Respiratorias para pacientes con apnea del sueño, el nuevo servicio de Odontología para pacientes oncológicos, el servicio de Crioneurolisis para el tratamiento de la espasticidad neurológica, el programa de Rehabilitación Cardíaca Fase II, así como nuevas técnicas neurológicas como el videoelectroencefalógrafo (VEEG) y el estimulador transcraneal.
A estas incorporaciones, se suma la apuesta del Ingesa por la alta tecnología sanitaria, con equipamientos como la Resonancia Magnética de 3 teslas, la Sala de Hemodinámica, el equipo de Cirugía Robótica o la futura Cámara Hiperbárica; además de nuevas inversiones previstas con el objetivo de seguir reforzando la capacidad asistencial del HUME y de la Atención Primaria en Melilla.
"La puesta en marcha de estos comunicadores oculares constituye un nuevo paso en el compromiso del Ingesa con una sanidad pública moderna, innovadora y humanizada, incorporando tecnologías que mejoran la autonomía de los pacientes y contribuyen a ofrecer una atención cada vez más especializada y de mayor calidad".








