En un momento en que la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, vuelve al centro del foco mediático por la aparición de nuevos audios relacionados con el caso Koldo, la propia Delegación del Gobierno ha salido hoy a reconocer un repunte en la presión migratoria por vía marítima en Melilla coincidiendo con el verano. Aunque la institución ha intentado transmitir un mensaje de control y eficacia, estas declaraciones llegan en un contexto incómodo para su máxima responsable, cuestionada por su gestión tanto judicial como territorial.
Moh ha confirmado este martes que “sí que ha habido un incremento de intentos de entrada, especialmente por mar”, aunque matiza que “las entradas que llegan a producirse son mínimas, y eso es gracias a la profesionalidad de la Guardia Civil”.
Si bien la presión por la costa aumenta, la situación en la valla fronteriza se mantiene estable. “Estos índices ya los veíamos el año pasado por estas fechas. Es un fenómeno recurrente con la llegada del calor”, ha recordado Moh, apelando a la estacionalidad del fenómeno migratorio.
Ante este aumento, han desplegado dispositivos específicos de vigilancia en los puntos considerados más sensibles. “Siempre que vemos zonas más complejas o momentos delicados, se reorganizan los dispositivos en consecuencia. Es una actuación continua”, ha subrayado la delegada.
Además del refuerzo de Guardia Civil, se ha incorporado nuevo personal del Cuerpo Nacional de Policía y está prevista una ampliación en la dotación durante las próximas semanas.
En otro orden de cosas, en cuanto a la propuesta de la Autoridad Portuaria para establecer una nueva conexión con Almería, Moh ha insistido en que esta cuestión debe abordarse en el marco del Grupo de Trabajo de la Operación Paso del Estrecho (OPE). “El contrato vigente no contempla un barco nuevo, como se ha querido hacer ver, sino rotaciones dentro de la oferta actual”, ha puntualizado.








