Melilla avanza con paso firme en la ejecución del Programa del Fondo Social Europeo Plus (FSE+) 2021-2027, con más de la mitad de sus fondos ya comprometidos y una valoración muy positiva por parte de la Comisión Europea.
Así se ha puesto de manifiesto este viernes durante el inicio del comité de seguimiento del programa, celebrado a las 11:30 horas en la Consejería de Hacienda. Allí, representantes de las tres administraciones implicadas —la Comisión Europea, el Gobierno de España y la Ciudad Autónoma— han analizado los progresos y las perspectivas de esta iniciativa que destina 17 millones de euros a la formación, el empleo y la inclusión social en Melilla.
El encuentro ha estado copresidido por la consejera de Presidencia, Marta Fernández De Castro, y por Ángel García Frontelo, responsable de la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo (UAFSE) del Ministerio de Trabajo y Economía Social. También han participado representantes de la Dirección General de Empleo de la Comisión Europea, de la Confederación de Empresarios de Melilla, de Pymes Melilla, de los sindicatos, además de técnicos del Organismo Intermedio y de los distintos organismos gestores de las operaciones del programa en la administración melillense.
Durante la apertura del comité, el director general de Planificación Estratégica y Programación de la Consejería de Hacienda, Julio Liarte, ha recordado que el Programa FSE+ Melilla 2021-2027 fue aprobado en diciembre de 2022 y que la ejecución avanza a buen ritmo gracias a la implicación de todas las partes. Este programa, explicó, se lleva a cabo en régimen de gestión compartida entre la Ciudad Autónoma, la Comisión Europea y el Estado, de manera que el 85% de la financiación procede del Fondo Social Europeo y el 15% restante de la administración local.
Liarte ha destacado que el programa se centra en la formación, la creación de empleo, la igualdad de oportunidades, la garantía infantil y la lucha contra la pobreza y la exclusión social. Ha subrayado además que la Ciudad Autónoma es la única participante directa en el desarrollo de estas actuaciones, que están dando resultados concretos y visibles. Entre las iniciativas más relevantes mencionó las Escuelas de Hostelería y Construcción, los itinerarios de formación y empleo, los programas Inserta T, el Centro de Atención a la Mujer y diversas acciones dirigidas a la orientación sociolaboral de jóvenes desempleados.
Por su parte, Ángel García Frontelo, responsable de la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo, ha destacado en su intervención que el FSE es “una herramienta esencial que invierte directamente en las personas”. Según explicó, el Fondo Social Europeo tiene como misión “dar oportunidades que antes no existían, tanto en materia de acceso a un empleo como en inserción sociolaboral, educación o formación”. En su opinión, se trata de una inversión que “es rentable no solo desde el punto de vista social, sino también económico”, ya que cada euro invertido repercute en un retorno mucho mayor para la sociedad. Tanto por el ahorro de costes sociales como por las aportaciones económicas de quienes logran una inserción laboral estable.
García Frontelo ha calificado el ritmo de ejecución del programa en Melilla como “adecuado y satisfactorio”. Ha recalcado que el cumplimiento de las primeras metas está “más que asegurado”. “Es importante no solo programar bien, sino ejecutar correctamente los fondos, porque sería imperdonable que una inversión tan importante en las personas no se aprovechara adecuadamente”, insistió.
Los datos presentados durante la sesión confirman el buen ritmo de desarrollo del FSE+ en Melilla. Hasta el momento se han aprobado operaciones por el 54% de los recursos totales del programa, y muchas de ellas ya están en marcha. Gracias a estas actuaciones, 429 melillenses han obtenido una cualificación profesional tras participar en distintos itinerarios formativos, de los cuales 266 son mujeres.
Asimismo, 139 personas han logrado acceder a un empleo o emprender su propio negocio en los seis meses posteriores a su participación, 81 de ellas mujeres. Estas cifras reflejan un impacto directo y medible en la sociedad melillense, especialmente entre los colectivos con mayores dificultades de acceso al mercado laboral.
La Comisión Europea también ha trasladado una valoración positiva sobre los avances de Melilla. Ana Sanabria, representante de la Dirección General de Empleo, destacó la importancia de visitar el terreno para comprobar de primera mano cómo se aplican los fondos europeos. “Nos gusta venir a Melilla, comprobar cómo se trabaja y ver cómo se ponen en marcha los mecanismos que permiten que estas inversiones tengan un impacto real en la vida de las personas”, afirmó. Sanabria destacó que la ciudad autónoma está “en la senda adecuada” y que los resultados obtenidos hasta ahora “son muy positivos”.
La representante europea ha recordado que la revisión intermedia presentada por Melilla en los meses de verano confirmó que la ciudad está cumpliendo con los objetivos fijados y que sus políticas están “alineadas con los retos nacionales y europeos en materia de empleo, inclusión social y formación”.
El programa melillense se articula en torno a cinco grandes prioridades: empleo, inclusión social, educación y formación, empleo juvenil y garantía infantil. Cada una de ellas tiene un enfoque específico, pero todas comparten el mismo objetivo: mejorar la vida de las personas y promover una sociedad más justa y equitativa.
Durante el comité también se han abordado las líneas de trabajo de la Comisión Europea para los próximos años, con especial atención a la eficiencia y eficacia en la gestión de los fondos, así como a la necesidad de reforzar la comunicación y la transparencia. Se analizaron las operaciones consideradas estratégicas y los posibles retos que podrían afectar al rendimiento del programa.
El encuentro ha concluido con una valoración general muy positiva y con un mensaje de optimismo compartido entre las tres administraciones. Melilla se consolida como una de las regiones españolas con mejor desempeño en la ejecución del Fondo Social Europeo Plus, y los datos respaldan su compromiso con la buena gestión y la inversión en capital humano.
Como subrayó García Frontelo, el objetivo último es que las inversiones “se traduzcan en empleos de mayor calidad, en más formación y en mejores oportunidades de vida para los ciudadanos”.
Con más de la mitad de los fondos ya ejecutados y una gestión reconocida por Bruselas, Melilla demuestra que la inversión europea, cuando se orienta a las personas, se convierte en un motor de transformación y desarrollo social.








