La Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza confía en que la empresa pública Tragsa pueda hacerse cargo de la construcción del futuro cementerio e incineradora de mascotas, después de que los procedimientos de contratación abiertos para este proyecto hayan quedado desiertos en dos ocasiones consecutivas.
Según ha explicado el responsable del área, Daniel Ventura, la primera licitación, correspondiente al suministro necesario para la instalación, no recibió ninguna oferta por parte de empresas interesadas. Posteriormente, un segundo intento de contratación, que ya incluía la ejecución completa de la obra junto con el suministro, volvió a fracasar al no presentarse ninguna empresa candidata.
Ante esta situación, la administración está estudiando la posibilidad de recurrir a Tragsa como vía alternativa para agilizar la puesta en marcha del proyecto. Según se ha indicado, los servicios técnicos ya estarían trabajando en la preparación del encargo a la empresa pública, con el objetivo de poder avanzar en la ejecución de la infraestructura en el menor plazo posible.
La previsión del Gobierno es que, si se formaliza esta vía, el proyecto podría estar en marcha antes de finales de año o, como máximo, a comienzos del siguiente. Se trata de una actuación que el Ejecutivo considera prioritaria dentro de su planificación en materia de bienestar animal y gestión de residuos de animales de compañía.
Sin embargo, desde el área de Medio Ambiente se reconoce que la situación responde a un problema más amplio que afecta a la contratación pública en distintos ámbitos. Según ha señalado Ventura, no se trata de un caso aislado, ya que varios proyectos de construcción están quedando desiertos por falta de empresas interesadas o por la incapacidad del sector para asumir más carga de trabajo.
Entre las causas apuntadas se encuentran la escasez de personal en algunas empresas del sector, la falta de recursos suficientes y la elevada demanda de proyectos en marcha, lo que estaría dificultando la participación en nuevas licitaciones. Esta situación, según el análisis del Gobierno, no afecta únicamente a la incineradora de animales, sino también a otras infraestructuras actualmente en tramitación.
En este contexto, el Ejecutivo ha animado a las empresas del sector de la construcción, incluidas las pequeñas y medianas, a colaborar entre sí mediante uniones temporales de empresas u otras fórmulas de cooperación. El objetivo es facilitar su participación en licitaciones públicas y evitar que proyectos estratégicos sigan quedando sin adjudicar.
Mientras tanto, la administración continúa trabajando en alternativas para desbloquear la puesta en marcha del servicio de gestión de restos de animales de compañía, una infraestructura que se considera necesaria para dar respuesta a una demanda creciente en la comunidad.








