La Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza del Gobierno de Melilla ha decidido intensificar su respuesta frente a los vertidos ilegales detectados en distintos puntos de la ciudad y solicitará que se investiguen los últimos casos ante la posibilidad de que puedan constituir delitos medioambientales. Así lo ha trasladado el consejero Daniel Ventura, quien ha reafirmado la determinación del Ejecutivo local de combatir estas prácticas y reforzar el cumplimiento de la normativa vigente.
La iniciativa se produce tras la aparición de nuevos vertidos incontrolados, entre ellos en el entorno de la Cañada, donde la Consejería ya anunció que pediría que se investigaran los hechos. Desde el área que dirige Ventura se considera necesario esclarecer el origen de estos residuos y determinar si las conductas detectadas pudieran tener relevancia penal, más allá de las correspondientes sanciones administrativas.
Esta decisión se enmarca en una estrategia más amplia impulsada por la Ciudad Autónoma para mejorar la limpieza pública y reducir las conductas incívicas. En los últimos meses, Medio Ambiente ha abierto 19 expedientes sancionadores por un importe superior a 20.000 euros por incumplimientos relacionados con la normativa de limpieza y vertidos. A estas actuaciones se suma la imposición de sanciones por valor de más de 30.200 euros correspondientes a actitudes incívicas detectadas durante el mes de noviembre, según informó la propia Consejería.
Desde el Gobierno local se recuerda que abandonar residuos fuera de los espacios habilitados, depositarlos sin respetar horarios o realizar vertidos no autorizados vulnera la normativa municipal y conlleva consecuencias económicas. La apertura de expedientes y la imposición de multas forman parte de las herramientas de control activadas para frenar este tipo de comportamientos.
Paralelamente al refuerzo del régimen sancionador, el Ejecutivo melillense ha desarrollado un proceso de modernización del servicio de limpieza urbana. Entre las medidas adoptadas destaca la incorporación de 75 carritos eléctricos destinados a los operarios de limpieza, una iniciativa presentada como una forma de dignificar su labor y facilitar el desempeño diario de sus funciones en los distintos barrios de la ciudad.
Asimismo, el Gobierno del PP ha reforzado el sistema de recogida de residuos con la llegada de 200 nuevos contenedores, ampliando y renovando la infraestructura disponible. Este proceso de actualización se ha concretado también en el inicio, en el barrio del Real, de la renovación de los contenedores de residuos de toda Melilla, una actuación que se extenderá progresivamente al resto de zonas. Con ello, la Consejería pretende mejorar el estado y la funcionalidad de estos elementos, considerados esenciales para el correcto depósito de residuos.
A estas actuaciones se suma la incorporación de nueva maquinaria para la limpieza viaria, que el Ejecutivo ha presentado como parte de una transformación del servicio. Desde el Gobierno se ha señalado que esta renovación de medios técnicos permite incrementar la capacidad de respuesta y mejorar la eficacia en la limpieza de calles y espacios públicos.
Daniel Ventura ha defendido en distintas comparecencias la fuerte inversión realizada por la Ciudad Autónoma para garantizar la limpieza de Melilla. Según ha trasladado, el esfuerzo presupuestario destinado a este ámbito responde a la voluntad de mejorar la imagen urbana y ofrecer un servicio más eficiente. En esta línea, también se ha subrayado el trabajo conjunto con las empresas responsables de la limpieza viaria, con el objetivo de optimizar recursos y reforzar la coordinación.
No obstante, desde la Consejería se insiste en que la mejora de la limpieza no depende únicamente de la administración. Ventura ha realizado reiterados llamamientos a la colaboración ciudadana, apelando tanto a particulares como a empresas para que respeten las normas establecidas. El uso adecuado de los contenedores, el cumplimiento de horarios y la correcta gestión de residuos son, según ha recordado el área, elementos fundamentales para mantener la ciudad en condiciones adecuadas.
La combinación de inversión en medios materiales, renovación de infraestructuras y aplicación de sanciones responde a una estrategia integral orientada a consolidar avances en materia de limpieza urbana. Sin embargo, la persistencia de vertidos ilegales ha llevado a la Consejería a adoptar una postura más firme mediante la solicitud de investigaciones específicas.
Con esta medida, el Gobierno de la Ciudad Autónoma pretende no solo sancionar administrativamente las infracciones detectadas, sino también esclarecer si determinados vertidos pueden constituir delitos medioambientales. La petición de investigación supone un paso adicional en la respuesta institucional frente a conductas que afectan al entorno urbano y natural.
Desde Medio Ambiente se ha reiterado que la lucha contra los vertidos ilegales es una prioridad y que se continuará actuando en todos los frentes disponibles: prevención, inversión, control y sanción. La apertura de expedientes por más de 20.000 euros, las sanciones que superan los 30.200 euros en un solo mes, la renovación de contenedores iniciada en el Real, la llegada de 200 nuevas unidades, la incorporación de 75 carritos eléctricos y la nueva maquinaria forman parte de una misma línea de actuación.
Mientras se tramitan las investigaciones solicitadas en relación con los últimos vertidos, la Consejería mantendrá la supervisión del servicio y el seguimiento de las incidencias detectadas. El Ejecutivo local sostiene que la colaboración ciudadana, junto con el refuerzo de los medios y el cumplimiento estricto de la normativa, es clave para reducir los comportamientos incívicos y preservar el entorno de Melilla.
Con estas actuaciones, la Ciudad Autónoma busca consolidar un modelo de gestión de la limpieza basado en la inversión, la modernización y la responsabilidad compartida, al tiempo que refuerza su determinación de actuar ante cualquier vertido ilegal que pueda suponer un perjuicio para la ciudad.








