El presidente del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Melilla (Icomme), Justo Sancho-Miñano, se desplazó el pasado fin de semana a Ceuta para mostrar su apoyo a los médicos y sanitarios de la ciudad vecina ante la difícil situación asistencial que atraviesan. Durante su visita, advirtió de que ambas ciudades autónomas comparten carencias estructurales que atribuye a una gestión sanitaria dirigida por Ingesa desde Madrid.
Sancho-Miñano intervino en el encuentro organizado con motivo de la visita a Ceuta de representantes de la Ejecutiva Nacional de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM). En la reunión, profesionales y representantes del colectivo volvieron a denunciar la falta de facultativos, los problemas para contar con algunos especialistas, la sobrecarga de trabajo y el desgaste que acumulan las plantillas.
El presidente del Colegio melillense abrió su intervención con un mensaje de solidaridad hacia los sanitarios ceutíes. “He venido aquí para apoyar todo lo que están ustedes sufriendo y mostrar mi absoluta admiración por cómo están aguantando”, les dijo.
La sanidad de Ceuta vive un momento excepcional, ya que desde el pasado julio debe atender a miles de personas más tras la llegada masiva registrada en la ciudad. Sancho-Miñano separó esa situación puntual de los problemas de fondo que, a su juicio, arrastran las dos ciudades. “Nosotros, por desgracia para los ceutíes, no compartimos la coyuntura actual porque es una coyuntura extraordinaria, pero sí compartimos problemas estructurales”, explicó.
En el centro de su crítica situó el modelo de gestión, ya que la asistencia sanitaria pública de Ceuta y Melilla sigue dependiendo directamente de Ingesa y, por tanto, de decisiones que se toman en la capital. “Ingesa nos gestiona, o nos malgestiona, a una distancia de muchísimos kilómetros, desde Madrid”, afirmó, antes de lamentar la falta de respuesta ante unas carencias que profesionales y organizaciones médicas denuncian de forma reiterada.
El presidente del Icomme insistió en que no se trata de percepciones subjetivas, sino de datos que pueden medirse. “Todo lo que se ha denunciado en Ceuta y en Melilla es verdad. Son hechos que pueden comprobarse incluso en las estadísticas oficiales, donde nuestras ciudades se encuentran a la cola en médicos por cada mil habitantes”, sostuvo.
Para ilustrarlo, recurrió a la situación de Melilla. “Tenemos dos cardiólogos para 85.000 habitantes y dos oncólogos para 85.000 habitantes”, recordó, antes de añadir que la presencia de algunas especialidades es intermitente: “A veces tenemos dermatólogos y a veces no. A veces tenemos un otorrino”.
Según Sancho-Miñano, esa inestabilidad en determinadas especialidades genera inseguridad tanto en los profesionales como en los pacientes, y complica que la ciudad disponga de una cartera de servicios ajustada a las necesidades de su población.
El presidente del Colegio de Médicos también reprochó a la Administración que, ante los avisos lanzados una y otra vez desde Ceuta y Melilla, haya optado demasiadas veces por negar los problemas. “Desde la distancia se niega la realidad, se maquillan datos y se maquillan listas”, denunció.
Sancho-Miñano defendió que su presencia en Ceuta no debía quedarse en un gesto protocolario, sino servir para trasladar el respaldo de los médicos melillenses a sus compañeros y reclamar soluciones de forma conjunta. “Me gustaría que nuestra presencia aquí, además de simbólica por tratarse de los médicos de la ciudad a la que represento, estuviera cargada de peso y de valor”, concluyó.
El Icomme sostiene que las singularidades geográficas, demográficas y asistenciales de Ceuta y Melilla exigen una planificación sanitaria propia, estable y con recursos suficientes. Para el Colegio, contar con plantillas adecuadas, atraer y retener especialistas y ofrecer condiciones laborales que permitan asentar profesionales en ambas ciudades requiere una estrategia mantenida en el tiempo, y no medidas puntuales en momentos de crisis.








