- Martha, eres una corredora internacional con mucha experiencia, ¿cómo surge tu participación en esta prueba en Melilla?
- Justo en agosto terminé un aventura en los Alpes con mi hijo, y estaba empezando en nuevos retos y mi gran amigo Juandi me comentó de esta modalidad backyard.... y que se celebraba en su ciudad. Le pregunté si había alguna posibilidad de poder ir a disfrutarla y conocer la modalidad y Melilla, me dio la afirmativa y no dude en ir.
- ¿Qué significa para ti competir en un evento como “El Último León”, en una ciudad tan singular como Melilla?
- La verdad es que fue una experiencia enriquecedora. Conocía Melilla solo por periódicos y es bastante distinto a lo leído y visto, aunque tengo ganas de conocer más de la zona. Y el evento es una fiesta, disfruto de todas las carreras a las que he ido, pero en esta me sentí como en familia, como si estuviera entre hermanos, primas, sobrinos. Una experiencia super alegre para el corazón.
- Para quienes no te conocen en Melilla, ¿cómo resumirías tu trayectoria como corredora de ultradistancia?
- La verdad es que siempre he disfrutado de la montaña, desde bien pequeña con mi padre. Pasar horas en el monte con los paisajes y la sensación de libertad son lo que me motiva, pero ponerme un dorsal me hace competir con mis límites y ser capaz de más. He disfrutado de carreras sin premiación pero con ambientes familiares en los pueblitos más pequeños de Madrid, hasta de las grandes fiestas de las carreras por montaña; pero lo que más me llena es ver tanta gente compartir el deporte, la naturaleza y una buena vibra.
- ¿Qué diferencias notas entre las carreras de montaña o ultras clásicas y una Backyard Ultra como esta, donde todo depende de la resistencia por vueltas?
- La primera es que es más estratégica. En mi casa las horas y el desnivel no son problemas, pero la gestión de la alimentación y el sueño son mis puntos débiles. Y también según pasan las vueltas, 1h no parece tanto tiempo para dar la vuelta, avituallarse y descansar. La segunda diferencia es el público, ves a tanta gente volcada en el mismo sitio, compartes las alegrías y los dolores con los que van a por una más y los que terminaron su carrera. Hay que vivir una backyard para experimentar sus grandezas y penurias.
- ¿Cómo te has preparado física y mentalmente para un formato tan impredecible como este?
- He descubierto ya que son los alimentos que mejor le van a mi cuerpo y en que orden. A elegir un calzado más amortiguado que técnico. Y a ajustar más el ritmo en función de la pendiente.
- ¿Tienes un objetivo personal en esta carrera? ¿Te has marcado un número mínimo de vueltas o simplemente vas a “aguantar todo lo posible”?
- Siempre me planteo aguantar todo lo posible, se que soy capaz de mucho. Pero como siempre, son tantas horas que cualquiera cosa puede pasar. Así que voy con la mentalidad de disfrutar y aguantar lo que me deje el cuerpo.
- Eres una atleta con gran presencia en eventos internacionales. ¿Cómo comparas el ambiente de las pruebas sudamericanas con el de las europeas?
- Tristemente descubrí este deporte ya en España, y no he podido disfrutar de eventos sudamericanos. Pero por lo que hablo con mis amig@s, allí los paisajes pueden ser más salvajes, los pueblos por los que puede pasar una carrera son más inospitos, lo que hacer una fiesta de una carrera todavía no está muy presente. Pero lo que si he visto y oído, es que con pocos recursos, la gente lo disfruta como si fuesen ganadores y las organizaciones se vuelcan al 200% con el evento
- ¿Qué crees que aporta este tipo de carreras al ultrafondo femenino? ¿Sientes que el papel de la mujer está ganando visibilidad en el trail y el ultramaratón?
- Con mi hijo lo hablamos y el siempre me dice con datos. En larga distancia las mujeres somos más fuertes, tenemos más cabeza y aguante, en proporción al número de hombres que se apuntan a una carrera de ultradistancia. Está aumentando la visibilidad de la mujer en este deporte gracias a las propias organizaciones. Los premios son iguales, la aparición en los videos la mismas, el cariño el mismo o más hacia nosotras. Eso es algo que me gustaría agradecer, las organizaciones y los corredores hombres se dan cuenta que somos pocas, y siempre me he visto cuidada, animada y mimada por este deporte y sus integrantes.
- ¿Qué importancia tienen la cabeza y la gestión emocional en un evento como este, donde la mente a veces juega más que las piernas?
- Creo que es el pilar fundamental. Porque dar vueltas y vueltas y vueltas, es cansado, y solo sigues gracias a tu cabeza. Si no estás animado y se te viene la pregunta de qué hago aquí, necesitas de tu mente para salir a flote. Si te duele la tripa o la rodilla en la vuelta 7 puedes retirarte o pensar que igual para la 12 recuperas. Así que la cabeza es súper importante, y estar bien anímicamente ayuda a la cabeza a tirar más
- ¿Vas a competir sola o contarás con asistencia en boxes? ¿Qué elementos clave necesitas en tus descansos para seguir sumando vueltas?
- Todavía está en el aire. Iré con mi hijo que está mentalizado a darle guerra a la grupeta de veteranos de "entre olivos" e igual algún familiar/amigo que quieren conocer el evento y lo que significa una backyard. Limpiarme la cara con toallitas de bebe es lo que me refresca y da vida, y comer un rico aguacate con caldito
- ¿Qué es lo que más te motiva a participar en pruebas tan extremas, donde no hay una meta definida?
- En otras carreras me motiva el paisaje tan cambiante. En una backyard me motiva ver el hermanamiento de tanta gente, las familias de los corredores felices, y cansados, las causas solidarias que todos conocen y representan, y un poco de ver mis límites.
- Como peruana compitiendo en Melilla, ¿qué sensaciones tienes al representar también a tu país en esta cita?
- Verdaderamente soy peruana, argentina y española. Me gusta pensar que he conseguido que mi apellido y mi bandera, poco presente en carreras de larga distancia, estén dando guerra.
- ¿Qué mensaje enviarías a otras mujeres que quieren iniciarse en el ultrafondo o en carreras tan exigentes como esta?
- Que no saben de lo que son capaces. La larga distancia no solo trata del más rápido, sino del más constante. Seas la primera o la última, te van a aplaudir de corazón. Cuantas más horas en la carrera más horas también contigo misma, y te conoces más a tí misma. Descubres todas las fortalezas que tienes y las pocas debilidades en comparación. Nos miman mucho a las chicas en las carreras, y encima está lleno de chicos guapos y agradables
- Por último, ¿cómo visualizas tu paso por Melilla? ¿Te gustaría volver para futuras ediciones?
- La veo como carrera a la que no quiero faltar. Tengo ganas ya del 2026. De ver a mis amig@s, de reírme y compartir con tanta gente buena, y bueno.... de hacer unos cuantos kilómetros.









Mis felicitaciones Martha, por tu grandeza y fortaleza de resistencia que tienes para competir en éste deporte de alto extremio, llevando en alto el nombre de nuestro país PERÚ.