El consejero de Turismo, Miguel Marín, ha resaltado este viernes que el Gobierno local está llevando a cabo acciones para “visibilizar la diversidad de Melilla y posicionarla” desde el punto de vista turístico, como en el foro de turismo LGTBi, “el evento más importante de turismo que se celebra en el país”.
En este sentido, Marín ha recordado que en 2025 Melilla contó con un puesto propio y que el próximo año también lo habrá.
Marín ha respondido de esta manera a una pregunta sobre Amlega, según cuyos datos han aumentado este año las agresiones a este colectivo y en su sede se ha triplicado el número de personas que han acudido por agresión homófoba.
Preguntado sobre qué va a hacer el Gobierno local para intentar que dejen de producirse estas agresiones, el consejero ha contestado que la Ciudad ya lleva trabajando en ello “muchísimos años” y apoyando a Amlega como asociación “canalizadora de todas las acciones dirigidas a perseguir y erradicar este tipo de agresiones y concienciar a toda la población melillense de la importancia que tiene el respeto entre personas diferentes”.
Así, Marín ha insistido en que desde el Gobierno de la Ciudad van a continuar apoyando a esta asociación como llevan años haciendo “para visibilizar la importancia que tiene el respeto a la diversidad en todos los sentidos”.
“son momentos para visibilizar, por un lado, el apoyo del Gobierno de la Ciudad a esta asociación para que lleve a cabo todas sus acciones de difusión con ese objetivo de inculcar a todos ese respeto a la diversidad y, por otro lado, visibilizar Melilla como destino turístico LGTi+”, ha concluido.









Menuda chorrada. Y menuda asquerosidad. ¿En qué mundo vive Marín? ¿Es que no sabe que Marruecos es el primer receptor de turismo sexual homosexual en el norte de África? ¡¡Incluso con menores de edad!! ¿Le suenan destinos como Tánger y Marrakech? Seamos serios, que a Melilla venga quien quiera, pero no etiquetemos ni segmentemos de esa manera tan ridícula y limitante al poco turismo que nos llega, más aún sabiendo lo que se cuece al otro lado de la frontera. ¡Qué asco!
jajajajajajajaajajajajajaja. Ay, Miguel, Miguel.