El modelo del tardeo triunfa entre los melillenses
Desde casi la llegada de la pandemia, el concepto del ‘tardeo’ se ha extendido y consolidado. Algunas ciudades de la Península empezaron a concentrar su oferta de ocio en las horas de la tarde, a veces con grupos de música en directo, pero siempre con algo de beber y en buena compañía. Pero, en realidad, hay quienes dicen que este fenómeno ha existido de toda la vida.
En invierno, el mejor plan es salir a comer con los amigos o la familia y después parar en algún bar a tomar algo. Si se puede bailar, mejor. De hecho, un estudio del Grupo Autocine refleja que en el verano de 2024, el último periodo con programación nocturna comparable, los eventos de brunch y tardeo concentraron cerca de 5.000 asistentes frente a los 1.800 registrados en sesiones nocturnas. El tardeo ocupa, por lo tanto, el 73,5 % de la afluencia total.
El brunch, popularmente hablando, es una comida a medio camino entre el desayuno y el almuerzo. En redes sociales, los jóvenes afirman seguir cada vez un estilo de vida más saludable, dejando a un lado las noches frenéticas en las discotecas de quienes los precedían. Es por ello que quizá prefieren un modelo de ocio que, aunque sigue siendo propio de esa etapa de la vida, se desarrolla de un modo más pausado. Igualmente, parece que el tardeo es algo que se descubre cuando uno llega a la edad adulta.
Antes, ir de bares casi que no llama tanto la atención, y el bolsillo tampoco permite a ciertas edades pasar toda la tarde sentado en una terraza. Sobre todo, porque cuando uno sale de tardeo, ya sea en los meses de frío, durante la primavera o ya en un chiringuito de playa, suele empezar con el almuerzo y en ocasiones lo alarga hasta la cena. Entre medio, quizá un café, alguna que otra copa y ya, sí que sí, un poco de salida nocturna en algún bareto o pub.
Los establecimientos se han dado cuenta de que esta moda tiene tirón, y han montado todo un entramado en torno a la tarde. Los datos manifiestan que el 80 % de los eventos se celebran en esta franja horaria. Amalia Burón, directora de marketing del Grupo Autocine, asegura que “para nosotros, esto supone una oportunidad clara de seguir desarrollando un modelo de ocio que combina formatos y que tiene mucho recorrido por delante”.
Así, el primer Estudio Sectorial sobre el Fenómeno del Tardeo en España, elaborado por España de Noche y Coca-Cola, señala que el 58,8 % de los locales de ocio y hostelería ya incluyen esta propuesta en su programación, que representa el 26,5 % de la facturación del sector. La edad media de los participantes se sitúa en los 39 años, pero es un fenómeno que se inicia a los 20 y que gusta mucho en la edad adulta.
En Melilla, sin ir más lejos, los fines de semana se puede observar cómo se entremezclan personas de todas las edades en los sitios de referencia de la Plaza de las Culturas o del propio centro. Si se tiene la capacidad económica, el tardeo es para todos. “Las propuestas de entretenimiento de mañana y tarde difieren a las tradicionales de la noche. El perfil de consumidor de este ocio durante el día demanda experiencias que integran gastronomía, música, entretenimiento y socialización en un mismo entorno y sin necesidad de desplazamientos”, explica Burón.
Igual que se pusieron de moda los festivales hace unos años, el tardeo ha llegado para quedarse. Estos formatos híbridos de ocio son los que más triunfan, precisamente, por su carácter experiencial. Se mezclan los eventos temáticos con la restauración y la música en directo en una era en la que lo ‘instagrameable’ es lo que funciona. Las compañías lo saben, y mientras haya demanda, seguirán aumentando y diversificando su oferta. El motivo se debe, sobre todo, al reciente cambio en los hábitos de consumo.
Los melillenses también prefieren el tardeo. Consideran que es más cómodo porque, entre otros factores, las horas de salida y normalmente de recogida se adelantan. Muchas veces, el ambiente diurno es más familiar y variado. En verano, la historia cambia un poco, porque los establecimientos habituales se sustituyen por los chiringuitos o por la propia playa. Hay quienes señalan que no cambian una cervecita en la orilla por nada del mundo. En los meses estivales no hay tardeo como tal por el calor asfixiante, pero sí largas horas hasta que se pone el sol jugando a las cartas o charlando con los pies en la arena.
Como se dice en la ciudad autónoma, estas ‘entanadas’ completan la experiencia veraniega y pueden darse en cualquier momento del día. Los vecinos y vecinas señalan la Playa de Horcas Coloradas como el lugar idóneo para este encuentro, acompañado de unas pipas, algo de beber y algún juego de mesa. Si se hace, además, una moraga, ya la jornada es redonda. Los más valientes empalmarán esta experiencia con la noche, pero no es necesario ni todos están dispuestos a hacerlo.
Al final, las nuevas generaciones se están dando cuenta de que no hace falta salir de noche para pasarlo bien, y las anteriores, han descubierto lo mismo después de tantas madrugadas de fiesta. Los negocios han aprovechado este cambio en las tendencias de los consumidores, y especialmente desde el Covid, es un modelo que ha llegado para quedarse en nuestro país. Pero los melillenses lo tienen claro: lo más importante será siempre vivirlo en buena compañía.
Decenas de personas de diferentes organizaciones locales y de otros puntos del territorio español han…
El verano invita a salir, pasear, ir a la playa y aprovechar los días largos.…
Introducir el coche en el taller antes de iniciar las vacaciones de verano se ha…
El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, situó el origen del denominado terreno…
La Consejería de Medio Ambiente ha firmado este miércoles el primer convenio de colaboración con…
El presidente regional del Partido Popular, Juan José Imbroda, ha acusado este miércoles a uno…