Los hoteles de Melilla cerraron el primer semestre de 2026 con un balance positivo en cuanto a la llegada de visitantes, aunque ese incremento de viajeros no se tradujo precisamente en un aumento de las pernoctaciones debido a una reducción de la estancia media. Así se desprende de los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que exponen un crecimiento de casi el 12% en el número de huéspedes respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que las noches contratadas en los establecimientos hoteleros apenas variaron.
Entre enero y junio de 2026 pasaron por los hoteles melillenses 31.894 huéspedes, lo que supone una media mensual de 5.316. Esa cifra representa un incremento del 11,9% respecto a los 28.494 visitantes registrados durante los seis primeros meses de 2025, consolidando una evolución favorable de la demanda turística en la ciudad. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por el mercado nacional ya que, del total de viajeros contabilizados durante el semestre, 26.321 fueron residentes en España, por los 22.493 del mismo periodo del año anterior, lo que supone un aumento del 17%.
En cambio, el comportamiento del turismo internacional fue negativo. Los hoteles de Melilla alojaron a 5.573 viajeros extranjeros, frente a los 6.002 registrados en el primer semestre de 2025, lo que representa un descenso del 7,1%. A pesar de esta reducción, el peso del mercado nacional permitió compensar esa bajada y cerrar el semestre con un balance positivo en número de clientes.
Sin embargo, el aumento de viajeros no tuvo reflejo en las pernoctaciones, hasta el punto de que entre enero y junio de este año se contabilizaron 61.652 noches de hotel, apenas un 1,5% menos que las 62.610 registradas durante el mismo periodo del ejercicio anterior. Por mercados, las reservas de residentes en España apenas variaron. Los huéspedes nacionales contrataron 52.855 noches de hotel, solo un 0,3% más que en el primer semestre de 2025.
Un alto nivel de ocupación de plazas
Las pernoctaciones de extranjeros también disminuyeron, pasando de 9.619 a 8.798, una reducción del 8,5%. La principal explicación de que las noches de hotel no hayan crecido al mismo ritmo que los viajeros reside en la reducción de la estancia media. Los visitantes permanecieron un promedio de 1,95 noches en los hoteles melillenses durante el primer semestre de 2026, lejos de las 2,19 noches anotadas un año antes. El descenso ronda el 11%, lo que indica que, aunque llegaron más personas a la ciudad, realizaron estancias más cortas.
La oferta hotelera permaneció prácticamente invariable, puesto que el INE contabilizó una media de siete establecimientos abiertos durante el semestre, exactamente la misma cifra que en el mismo periodo de 2025. También se mantuvo estable la capacidad disponible. Así, la media de habitaciones ofertadas alcanzó las 415 durante el semestre, aunque enero registró el máximo anual con 440 habitaciones disponibles. En cuanto a las plazas hoteleras, la propuesta media fue de 824 camas, tres más que en el primer semestre del año pasado, cuando se situó en 821. El punto más alto también se alcanzó en enero, con 856 plazas disponibles.
Pese a la estabilidad de la oferta, los hoteles consiguieron mantener un elevado nivel de utilización de sus instalaciones. El grado medio de ocupación por habitación alcanzó el 59,13% durante el primer semestre, un porcentaje que revela un buen aprovechamiento de la capacidad hotelera.
Rentabilidad económica
En el apartado económico, la tarifa media diaria de los hospedajes de Melilla se situó en 86,42 euros entre enero y junio, un importe superior al registrado en otras ciudades de características similares. Junio fue el mes más caro del semestre, con un precio medio de 92 euros por habitación y noche, mientras que marzo registró la tarifa más reducida, con 71,7 euros. El ingreso medio por habitación disponible, uno de los epígrafes utilizados para medir la rentabilidad del sector, alcanzó los 48,58 euros durante el semestre, una cifra que combina tanto el nivel de ocupación como el precio medio aplicado por los establecimientos.
Otro de los indicadores que mejora respecto al año anterior es el empleo. Los hoteles de Melilla mantuvieron una media mensual de 151 trabajadores durante el primer semestre, por los 143 registrados en el mismo periodo de 2025, lo que confirma que la mejora en el número de usuarios ha tenido también un impacto positivo sobre la actividad laboral del sector.
En cuanto a la procedencia de los turistas nacionales, Andalucía continúa siendo con diferencia el principal mercado emisor para Melilla. Los datos correspondientes al mes de junio muestran que cerca del 36% de los viajeros alojados en hoteles de la ciudad procedían de esta comunidad autónoma. Madrid ocupó el segundo lugar, con un 20,6% del total, seguida de Cataluña, con un 6%, y de la Comunidad Valenciana, con un 4,26%.
La evolución de Melilla presenta algunas diferencias respecto al conjunto del país. Según el INE, las pernoctaciones hoteleras en España crecieron un 1,8% durante el primer semestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior. Las correspondientes a viajeros residentes aumentaron un 1,3%, mientras que las de turistas extranjeros lo hicieron un 2%.
Frente a esa tendencia nacional de crecimiento de las pernoctaciones, Melilla mantiene prácticamente el mismo volumen de noches contratadas que hace un año, aunque logra incrementar el número de viajeros gracias al dinamismo del mercado nacional. Esa circunstancia indica un cambio en el perfil de la demanda, con un mayor número de visitas, pero de menor duración. El balance del primer semestre deja así un escenario de luces y sombras para el sector hotelero melillense.








