El buque patrullero oceánico Duque de Ahumada, el más moderno y de mayor capacidad en la historia del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, tiene prevista su llegada al puerto de Melilla en la tarde de este miércoles 14 de enero. Esta visita forma parte de una escala operativa con la que el Instituto Armado busca acercar a la ciudadanía las capacidades tecnológicas y operativas de esta embarcación de última generación, recientemente incorporada a la flota del cuerpo.
Se trata de un buque multifunción diseñado para misiones complejas de vigilancia, control de fronteras, lucha contra el narcotráfico e inmigración irregular en aguas marítimas tanto nacionales como internacionales. La escala en Melilla servirá también como ejercicio de visibilidad institucional, reforzando la presencia del cuerpo en el litoral sur español y generando un espacio de acercamiento con la ciudadanía a través de una jornada de puertas abiertas prevista para el viernes 16 de enero, en horario de 16:00 a 18:30 horas.
Durante esa jornada, los asistentes podrán conocer de primera mano las instalaciones del buque, su equipamiento y las capacidades que ofrece para distintas misiones marítimas. Además, se ofrecerá una exposición estática de material perteneciente a distintas especialidades de la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla. La visita estará coordinada junto a la Autoridad Portuaria y la entrada se realizará a través del control de acceso a zona restringida, lo que garantiza un recorrido seguro y organizado.
El Duque de Ahumada fue construido por los astilleros Armón en Vigo y entregado oficialmente a la Guardia Civil en septiembre de 2025. Desde entonces, forma parte del Grupo Marítimo del Estrecho, con base principal en Cádiz. Su incorporación representa un notable avance en los medios marítimos del cuerpo, gracias a sus capacidades técnicas, su autonomía operativa y su adaptabilidad a misiones de largo alcance. La inversión destinada a su construcción supera los 35 millones de euros y ha sido cofinanciada por la Agencia Europea Frontex en el marco de los programas destinados a reforzar la seguridad de las fronteras exteriores de la Unión Europea.
Entre sus características técnicas destaca su autonomía superior a 11.000 millas náuticas, con capacidad para navegar hasta 30 días sin necesidad de tocar puerto. Su velocidad máxima alcanza los 18 nudos. El buque dispone de cinco cubiertas, helipuerto, dos embarcaciones de intervención rápida y un vehículo submarino operado remotamente capaz de alcanzar profundidades de hasta 1.000 metros. En su interior, incluye instalaciones hospitalarias, enfermería, zonas de seguridad y alojamientos diseñados tanto para 44 miembros de la tripulación como para 12 personas adicionales.
Además, está preparado para atender situaciones de emergencia humanitaria, contando con un área habilitada para recibir a un centenar de náufragos, lo que lo convierte también en un recurso importante en casos de rescate marítimo. Esta versatilidad le permite asumir un papel destacado tanto en tareas de seguridad como en operaciones de asistencia.
El buque está destinado a colaborar en operaciones internacionales lideradas por Frontex, principalmente en zonas del Mediterráneo y del Atlántico, participando en misiones de vigilancia marítima conjunta. Su diseño y equipamiento lo sitúan como una herramienta esencial en la lucha contra actividades ilegales como el tráfico de personas, el contrabando o la pesca ilegal en aguas exteriores.
La escala del Duque de Ahumada en Melilla representa una oportunidad para que la ciudadanía conozca de cerca los recursos con los que cuenta la Guardia Civil para garantizar la seguridad marítima. A su vez, simboliza el compromiso del cuerpo con los valores de cercanía, servicio público y modernización tecnológica.
El nombre del buque rinde homenaje a Francisco Javier Girón y Ezpeleta, II Duque de Ahumada y fundador de la Guardia Civil en 1844. Su figura representa los valores tradicionales del cuerpo, como el honor, la disciplina y la vocación de servicio, principios que siguen inspirando la labor diaria de los agentes. Con esta visita, la Guardia Civil refuerza su vínculo con la sociedad y su capacidad para afrontar los desafíos del presente y del futuro en el ámbito de la seguridad marítima.








