Las recomendaciones siguen siendo beber mucha agua, no hacer ejercicio físico en las horas de temperaturas más altas y tomar alimentos ligeros y mucha fruta.
Melilla ha registrado a lo largo del verano varias alertas de nivel uno y dos, aunque, afortunadamente, ningún ciudadano ha sufrido un golpe de calor. La campaña iniciada por la Consejería de Bienestar Social y Sanidad está dando sus frutos, ya que hasta el momento, no se ha tenido que lamentar ninguna patología por altas temperaturas en Melilla.
El sistema de alertas de este verano ha puesto en aviso a centros de mayores, asociaciones y centros sanitarios para que estuvieran más pendientes de las personas que sufren especialmente los efectos del calor intensivo, como son las personas mayores y los enfermos.
Gracias a la información que aporta la Agencia Estatal de Meteorología se determina el nivel de alerta para poner en aviso a la población. Desde la Dirección de Sanidad de la Ciudad se indicó que a lo largo de este verano se han registrado dos tipos de alerta, es decir, de nivel uno y dos. No obstante, se aseguró que a lo largo de estos días no se espera una subida de temperaturas altas, por lo que no es previsible que se produzcan avisos de la Agencia Estatal de Meteorología por calor.
En el primer nivel de alerta es el nivel uno o de riesgo bajo. Se pone en marcha cuando se prevén temperaturas entre los 33 grados de máxima y los 22 de mínima durante uno o dos días. Mientras que si se mantiene este calor durante tres o cuatro días, el nivel de alerta sube al dos o de riesgo medio. Algunos de estos ejemplos los encontramos en el 31 de julio y el 5 y 7 de agosto, que se informó a la población de que Melilla estaba en alerta uno por altas temperaturas, e incluso, el 7 de agosto se indicó que la alerta era de nivel dos.
Los efectos del calor
Para evitar que los efectos del calor dañen la salud de los melillenses, la Consejería de Bienestar Social y Sanidad elaboró un díptico con varias recomendaciones muy sencillas que permiten a los melillenses burlar las altas temperaturas.
Refrescarse de forma frecuente, beber agua en abundancia, protegerse de la exposición al sol, evitar la realización de esfuerzos físicos en las horas de más calor, permanecer el mayor tiempo posible en zonas refrigeradas y usar ropa clara son algunos de los consejos que se destacan desde la Consejería.
Otras de las acciones que ayudan a prevenir que la salud sufra con el calor es tomar frutas,verduras y comidas ligeras.
Desde la Consejería se indicaba que había que cuidar especialmente a los colectivos de personas mayores, niños y personas enfermas.
Sin embargo, la Dirección de Sanidad no excluye que cualquier persona pueda llegar a sufrir un golpe de calor. En este sentido, se precisó que con las altas temperaturas es mucho más fácil que una persona vea empeorada su salud por culpa del calor.
No obstante, cualquier ciudadano que se encuentre físicamente bien, al estar durante muchas horas expuesto al sol, también puede sufrir patologías relacionadas con el calor. Por ello, se insistió en que hasta que no finalice el verano y las temperaturas bajen, no es recomendable estar durante horas bajo el sol.
Las recomendaciones de los sanitarios son que el ejercicio físico debe realizarse en horas donde el calor sea más leve, como a primera hora de la mañana o al atardecer. Además, se insistió en que la hidratación es muy importante. Así, se indicó que hay que beber agua varias veces al día, aunque no se tenga sed, para evitar que el cuerpo sufra una deshidratación.
Convulsiones o bajadas de tensión, efectos de las altas temperaturas
Con las altas temperaturas, el organismo pone en funcionamiento los mecanismos de defensa que hace que se autorregule la temperatura corporal, ya que el límite de nuestro cuerpo es de 41 o 42 grados centígrados. A partir de esta temperatura, las células y los órganos empiezan a sufrir, con el grave peligro que implica para la vida de la persona. El organismo se defiende de las subida de temperatura aumentando la sudoración, lo que implica una bajada de la tensión arterial al perder líquidos. Si no se controla la temperatura, las células que componen nuestro cuerpo empiezan a perder sus forma y surgen diversas patologías.
Un golpe de calor puede acarrear convulsiones, trastornos del comportamiento, del lenguaje, fallos renales y cardíacos, hipertensión o bajadas de la tensión arterial y, en los casos que no se detecten a tiempo estas enfermedades, el fallecimiento de la persona.
Desde la autoridades sanitarias no sólo indican que hay que vigilar las altas temperaturas, sino también que la humedad no sea superior al 60%, ya que la sensación de calor es igual de intensa y afecta al funcionamiento del cuerpo.
La doctora Gema Menéndez Gómez participará este miércoles 22 de abril en la Uned de…
Los miles de personas que han llegado a Melilla este miércoles han tenido la oportunidad…
Melilla vive este miércoles 22 de abril una jornada histórica. Por vez primera, la ciudad…
Era miércoles, sí, pero no uno cualquiera. Era el día en que la ciudad iba…
El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, ha valorado la llegada…
La Ciudad Autónoma de Melilla, por medio de la Dirección General de Innovación Tecnológica, ha…