Cepyme ha reclamado al Gobierno central un diálogo social “efectivo y transparente” y denuncia el deterioro de las relaciones entre el Ministerio de Trabajo y las organizaciones empresariales que representan a las pequeñas y medianas empresas. La patronal alertó además sobre la “grave situación” que atraviesan las pymes españolas y advirtió de que las decisiones adoptadas sin consenso están afectando a la competitividad y estabilidad del tejido productivo.
En un comunicado, Cepyme aseguró que la exclusión de las patronales en cuestiones clave demuestra un “desconocimiento de la realidad empresarial” y una creciente desconexión entre las medidas impulsadas por el Ejecutivo y las necesidades reales de las pequeñas empresas. La organización recordó que las pymes representan el 99% del tejido empresarial español.
La patronal defendió que su postura no responde a una voluntad de bloqueo, sino a la defensa de los intereses económicos y sociales de las pequeñas y medianas empresas. En este sentido, subrayó que el artículo 7 de la Constitución Española reconoce el derecho de las asociaciones empresariales a participar en la defensa de sus asociados.
Cepyme advirtió de que las empresas afrontan actualmente múltiples dificultades estructurales, entre ellas el exceso de burocracia, la sobrerregulación y el incremento de costes laborales y operativos. Según expuso, medidas como las subidas del salario mínimo o nuevas obligaciones laborales están reduciendo los márgenes empresariales y dificultando la inversión.
La organización también alertó sobre la vulnerabilidad de las microempresas, las dificultades para avanzar en procesos de digitalización y la incertidumbre normativa derivada de la falta de seguridad jurídica. A juicio de la patronal, esta situación puede traducirse en más cierres de comercios, pérdida de cohesión territorial y aumento de la despoblación.
Por ello, Cepyme pidió al Gobierno medidas “diferenciales y proporcionales” para las pymes, incentivos fiscales y un mayor acompañamiento en digitalización. La patronal reiteró finalmente su compromiso con la defensa de las pequeñas empresas y con un modelo económico basado en la competitividad, la innovación y la creación de empleo.








