La farmacia comunitaria en Melilla se encuentra en un proceso de consolidación y expansión de sus servicios asistenciales, posicionándose como un elemento fundamental dentro de la red sanitaria local. Según explicó María Isabel Arenas, presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Melilla (COF), la estrategia del organismo se basa en dos pilares fundamentales: la consolidación de los Servicios Profesionales Farmacéuticos Asistenciales (SPFA) y la integración efectiva del farmacéutico en la red sanitaria, fomentando una colaboración activa con otros niveles asistenciales.
Arenas detalló que desde el COF están promoviendo la cooperación interprofesional, con programas específicos en colaboración con entidades clave de la ciudad y la región. "Por ejemplo, impulsamos iniciativas de cribado de cáncer de cuello de útero y próstata junto a asociaciones como la AECC. Además, realizamos campañas específicas como la acordada con Adimel, asociación local de diabetes, para llevar a cabo cribados de glucosa gratuitos en diciembre", indicó la presidenta. Estos programas, según subraya, no solo buscan la detección temprana de patologías, sino también concienciar a la población sobre la importancia del autocuidado y la prevención, un objetivo central en la labor del farmacéutico comunitario.
El COF de Melilla también prioriza la formación continua de sus colegiados. Arenas asegura que la capacitación permanente garantiza “la excelencia en la atención y un impacto positivo y tangible en la salud de la población”. La presidenta resaltó el éxito de los cribados de patologías no diagnosticadas, como la campaña de glucosa con Adimel, que tuvo una gran acogida entre los ciudadanos. Asimismo, destacó la relevancia de los servicios de adherencia terapéutica y la Revisión del Uso de la Medicación (RUM) en pacientes polimedicados, que permiten identificar Problemas Relacionados con la Medicación (PRM), mejorando la calidad de vida de los pacientes y disminuyendo la necesidad de recurrir a los servicios de urgencias.
Según Arenas, la implantación de nuevos servicios farmacéuticos en Melilla ha sido “progresiva y constante”, y existe una elevada voluntad de los profesionales de asumir nuevas responsabilidades asistenciales. Sin embargo, subraya que la principal barrera sigue siendo la sostenibilidad económica de estos servicios. A pesar de que el valor sanitario y social de los SPFA está ampliamente demostrado, la falta de remuneración estructurada por parte del Sistema Nacional de Salud (SNS) dificulta la universalización de estas prestaciones.
El Colegio mantiene un diálogo constante y constructivo con la Administración para superar este obstáculo. Arenas insiste en que es fundamental presentar modelos de coste-efectividad que demuestren que la inversión en farmacia comunitaria no es un gasto, sino una medida que genera ahorros significativos para el sistema sanitario y mejora la eficiencia global. Además, se está trabajando en la creación de canales de comunicación seguros y formales con otros niveles asistenciales, incluyendo centros de salud, hospitales y residencias, con el objetivo de garantizar una continuidad asistencial fluida y de calidad.
El COF colabora estrechamente con la Consejería de Políticas Sociales, Salud Pública y Bienestar Animal, así como con INGESA, para consolidar al farmacéutico como un eslabón integrado, accesible y esencial en la cadena de cuidados. Arenas subraya que esto requiere facilitar la interoperabilidad de la información clínica, siempre asegurando la máxima seguridad y beneficio para los pacientes. Además, reclama un reconocimiento formal de los servicios farmacéuticos dentro del catálogo del SNS y un marco que brinde seguridad jurídica a los profesionales.
La presidenta del Colegio insiste en que la farmacia comunitaria es un espacio de salud de confianza y acceso inmediato para los ciudadanos, ofreciendo consejo profesional, servicios de prevención y apoyo en la mejora de la calidad de vida. “Estamos preparados, capacitados y deseosos de asumir un rol aún más relevante y proactivo en la sanidad. Nuestra puerta siempre está abierta para trabajar de la mano con todos los agentes sanitarios y la Administración en el diseño de un futuro asistencial más robusto, eficiente y cercano al ciudadano”, concluye Arenas.
El COF también proporciona formación acreditada mediante plataformas como Ágora, y actúa como interlocutor principal ante la Administración, buscando un marco regulatorio y económico adecuado que permita a los farmacéuticos desarrollar su labor con eficiencia máxima y todo su potencial asistencial. La entidad enfatiza que invertir en farmacia comunitaria es invertir en eficiencia sanitaria, ya que los profesionales de este sector son capaces de descongestionar la Atención Primaria y generar un retorno social y económico medible.
En definitiva, la farmacia de Melilla se consolida como un pilar clave de la salud pública, con un enfoque integral que combina prevención, cribados, seguimiento de la medicación y formación continua. La apuesta del Colegio de Farmacéuticos refleja un compromiso claro con la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, la eficiencia del sistema sanitario y la integración efectiva de la farmacia en la red de atención sanitaria de la ciudad.








