Pedro Paredes, Juan A. González y Carmen Enrique presentarán hoy jueves su nuevo libro “Biodiversidad melillense: Guía de especies exóticas y nativas de carácter invasor” a las 20:30 horas en el Real Club Marítimo de Melilla. Al finalizar el acto, los autores entregarán de manera gratuita ejemplares.
González se ha jubilado recientemente y, durante más de cuarenta años, ha sido doctor en Biología y profesor en la Universidad de Granada en Melilla. Carmen Enrique es doctora en Química Inorgánica en la misma institución, y Pedro Paredes es licenciado en Ciencias Ambientales y técnico en la Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza de la Ciudad.
Juntos, han lanzado este proyecto que da continuidad a una serie de publicaciones que hacen desde el año 2020 con “un tinte totalmente divulgativo y didáctico” para colegios e institutos. Creen que, sin conocimiento, no se puede adquirir verdaderamente una concienciación de lo que está pasando en el planeta.
El libro habla de especies invasoras que están afectando al territorio melillense, sobre todo, a causa de la actividad humana. “Poco a poco nos estamos quedando sin áreas silvestres y estamos viendo que, especies fortísimas genéticamente que nos llegan de fuera, están invadiendo todas esas parcelas, que antes teníamos una diversidad bastante mayor”.
Hacen un repaso por 60 especies en 45 fichas. Parten de un catálogo nacional adaptado al ámbito local. Cambios en el cauce fluvial, por ejemplo, hacen que especies autóctonas se estén perdiendo. La vinagreta es una de las responsables, una pequeña flor amarilla que está afectando a la zona del Barranco del Nano o de los Cortados de Aguadú.
“Están expulsando especies magrebíes, que es nuestro hábitat biogeográfico del norte de África, y están empobreciendo drásticamente esa vegetación de matorrales termomediterráneos y demás”. Con las especies animales, “el picudo de las palmeras ha matado a más de veinte ejemplares centenarios en el Parque Hernández”.
Al cambiar las condiciones del entorno, proliferan estas especies que son dañinas para las endémicas. El medio marino no se escapa de esta situación con la llegada de algas asiáticas que amenazan su biodiversidad. Las costas andaluzas ya lo están padeciendo. El cabo de Tres Forcas “hace de parapeto” en el litoral melillense.
Las algas invasoras afectan también a nivel de pesca y de turismo. En resumen, la obra recoge la realidad de Melilla, en la que “el área silvestre cada vez está más empobrecida, y territorialmente, cada vez más reducida”. El objetivo es igualmente concienciar a niños y jóvenes sobre esta coyuntura.
Los autores consideran que es fundamental que las políticas se orienten a frenar estas especies y cuidar de las autóctonas. “Darle la misma importancia a las leyes ambientales que a otras leyes”. Han resaltado que todo lo que se descubre en el ámbito de la medicina y la cosmética surge del medio natural.
“Dicen, bueno, es que las medicinas ahora mismo se fabrican en el 95 % en laboratorios, sí, pero para fabricar la primera vez tenemos que tener el modelo vegetal, animal, fúngico. Si no tenemos el modelo, no sabemos copiar, no sabemos cómo es esa sustancia”. Lamentan que se están perdiendo capacidades y posibilidades de avanzar en este aspecto.
El mosquito tigre es otra especie que ya puede encontrarse en Melilla y que funciona como vector patógeno, es decir, que puede transmitir ciertas afecciones a las personas. Señalan la actividad humana como principal responsable de que las especies invasoras no solo lleguen a un nuevo territorio sino que se propaguen con tanta facilidad.
“De manera que, cuando compiten aquí con las locales, con las que tenemos en el medio Mediterráneo, pues terminan venciéndolas. Terminan haciéndose ellas fuertes y las otras desapareciendo, disminuyendo sus poblaciones”. Con el nuevo libro, esperan mentalizar a los melillenses sobre los efectos que pueda tener esta situación.









