La Unión Deportiva Melilla sumó un valioso punto en su visita a la Ciudad Deportiva Fundación Málaga CF, donde empató a dos goles frente al Atlético Malagueño en un encuentro que puso a prueba la capacidad de resistencia y el carácter competitivo del conjunto dirigido por Miguel Rivera. Los azulinos tuvieron que afrontar buena parte del choque con un jugador menos, pero nunca renunciaron a buscar un resultado positivo y terminaron rescatando un empate que incluso pudo convertirse en victoria en los últimos compases.
El partido comenzó con un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente ferroviario ocurrido días atrás en Urda. Tras este homenaje, ambos equipos se pusieron en marcha en un encuentro en el que la UD Melilla mostró desde el inicio una buena disposición sobre el terreno de juego.
Los de Rivera afrontaron los primeros minutos con tranquilidad, tratando de tener la pelota y sin precipitarse en sus acciones. El equipo era consciente del peligro que podía generar el filial malaguista a través de las contras y las transiciones ofensivas, por lo que buscó mantener el orden y evitar pérdidas que pudieran facilitar las llegadas locales.
La propuesta azulina tuvo premio en el minuto 22. Ussama adelantó a la UD Melilla al rematar de manera precisa una jugada ensayada, una acción que volvió a poner de manifiesto el buen trabajo del equipo en las estrategias a balón parado. El central melillense anotaba así su segundo gol de la temporada y daba ventaja a los visitantes.
El tanto obligó al Atlético Malagueño a dar un paso adelante. El conjunto local subió sus líneas y comenzó a buscar con mayor insistencia la portería defendida por De la Osa. Sin embargo, los unionistas supieron aguantar los envites del filial malaguista, manteniendo la concentración y tratando de proteger la ventaja adquirida.
La expulsión de Ayoub cambia el partido
Cuando el encuentro parecía encaminado hacia el descanso con ventaja melillense, llegó una acción que modificó por completo el desarrollo del choque. Ayoub vio la segunda tarjeta amarilla y dejó a la UD Melilla en inferioridad numérica. La expulsión supuso un contratiempo importante para los visitantes, que tuvieron que reorganizarse para afrontar el resto del partido con diez jugadores.
La situación se complicó todavía más en la acción posterior. De esa falta lateral llegó el empate del Atlético Malagueño en el minuto 40, justo antes de que ambos equipos se marcharan a vestuarios. El 1-1 dejó el encuentro abierto y obligó a Miguel Rivera a replantear el partido para la segunda mitad.
Tras el paso por vestuarios, el técnico azulino introdujo a Robinho y Zaki con la intención de reforzar la presencia ofensiva del equipo. La entrada de ambos jugadores se dejó notar desde los primeros minutos, ya que los melillenses, pese a contar con un futbolista menos, no se limitaron a defender el empate y buscaron sorprender al filial malaguista.
La UD Melilla tuvo dos oportunidades para volver a adelantarse en el marcador, ambas protagonizadas por Zaki. El delantero dispuso de opciones para marcar, pero no estuvo acertado en la definición. El equipo mostró ambición y capacidad para llegar a zonas de peligro, aunque le faltó precisión para transformar esas ocasiones en gol.
Robinho vuelve a igualar el marcador
Precisamente, después de una acción de Zaki en la que estuvo cerca de conseguir el segundo tanto azulino, llegó el 2-1 para el Atlético Malagueño. El gol local se produjo en el minuto 73 y puso cuesta arriba el encuentro para los de Miguel Rivera, que se encontraban en inferioridad numérica y debían reaccionar en el tramo final.
Sin embargo, la UD Melilla volvió a demostrar el gen competitivo que está caracterizando al equipo durante la temporada. Los azulinos no se vinieron abajo y se lanzaron en busca del empate, que llegó apenas cuatro minutos después.
En el minuto 77, Robinho aprovechó un balón suelto dentro del área, tras una falta lateral, para batir la portería malacitana y establecer el definitivo 2-2. El tanto permitió a los visitantes recuperar sus opciones y confirmó la capacidad del equipo para competir incluso en circunstancias adversas.
A partir de ese momento, el Atlético Malagueño trató de aprovechar su superioridad numérica para buscar el tercer gol. Los locales dispusieron de varias ocasiones, pero De la Osa respondió con intervenciones decisivas que evitaron que el marcador volviera a moverse. El guardameta melillense se convirtió en una pieza importante para sostener a su equipo durante los minutos de mayor presión local.
La UD Melilla también pudo ganar
Pese al empuje del filial malaguista, los unionistas no se conformaron con el empate. Espoleados por la numerosa afición azulina que se desplazó hasta la Ciudad Deportiva Fundación Málaga CF, los jugadores de Rivera siguieron buscando la portería rival y tuvieron dos oportunidades para llevarse los tres puntos.
La ocasión más clara llegó prácticamente en la última acción del encuentro. De la Cruz estuvo cerca de marcar cuando se encontró con una oportunidad prácticamente a puerta vacía, pero el balón terminó marchándose por línea de fondo. La acción pudo haber culminado una remontada de enorme mérito para los melillenses.
Finalmente, el encuentro concluyó con empate a dos goles. La UD Melilla se llevó un punto trabajado en un partido en el que supo competir con diez jugadores, reaccionar después de encajar el segundo tanto y mantener sus opciones de victoria hasta el último instante.
El resultado deja buenas sensaciones para el conjunto de Miguel Rivera, que volvió a mostrar carácter, esfuerzo y capacidad de respuesta ante la adversidad. Los azulinos demostraron que, incluso en un escenario complicado, cuentan con argumentos para competir y luchar por los puntos hasta el final.








