La UD Melilla será el primer equipo melillense en ponerse en marcha de cara a la temporada 2026/27. El conjunto azulino está citado en la tarde de este sábado, a partir de las 19:30 horas, para llevar a cabo la primera sesión de entrenamiento de una pretemporada que se presenta intensa y decisiva para sentar las bases del nuevo proyecto deportivo.
Los 19 futbolistas que actualmente integran la primera plantilla comenzarán a trabajar bajo las órdenes del técnico Miguel Rivera, con el propósito de alcanzar el mejor estado físico, técnico y táctico antes del inicio de la competición oficial en el Grupo IX de Tercera RFEF.
Durante los últimos días, los jugadores que se encontraban fuera de Melilla han ido incorporándose de manera progresiva a la disciplina azulina. Los últimos efectivos aterrizaron este mismo sábado para ponerse inmediatamente a disposición del cuerpo técnico y participar en el primer entrenamiento de la temporada.
Miguel Rivera ha diseñado una pretemporada especialmente exigente, consciente de que buena parte de la plantilla es de nueva incorporación y será necesario acelerar el proceso de adaptación para conseguir que el equipo asimile cuanto antes la idea de juego que pretende implantar durante el campeonato.
El entrenador considera fundamental aprovechar estas semanas de preparación para consolidar los automatismos tanto en defensa como en ataque y construir un bloque competitivo que pueda luchar desde el inicio por las primeras posiciones de la clasificación.
La dirección deportiva ha realizado un importante esfuerzo durante las últimas semanas para confeccionar una plantilla de garantías, incorporando futbolistas con experiencia y calidad contrastada con el objetivo de devolver a la UD Melilla a la Segunda RFEF, categoría en la que la entidad espera volver a competir lo antes posible.
No obstante, el trabajo en los despachos continúa abierto. Desde el club tienen claro que la plantilla todavía no está cerrada y que aún quedan varios movimientos por realizar antes del cierre del mercado estival.
En estos momentos, la intención de la dirección deportiva pasa por incorporar al menos tres jugadores más para completar el plantel. Incluso no se descarta la llegada de un cuarto refuerzo, siempre que el mercado ofrezca una oportunidad interesante que permita elevar aún más el nivel competitivo del equipo.
La entidad azulina está actuando con prudencia en esta recta final de la planificación deportiva. Tanto el cuerpo técnico como la dirección deportiva prefieren esperar antes que precipitarse, con el objetivo de acertar plenamente en la elección de los futbolistas que completarán la plantilla para una temporada considerada clave en el futuro del club.
Paralelamente al trabajo deportivo, otro de los aspectos que está dejando sensaciones muy positivas es la campaña de abonados. Desde la UD Melilla destacan el buen ritmo que está registrando la captación de socios, reflejo de la ilusión que ha despertado el nuevo proyecto entre la afición melillense.
El objetivo de la entidad es volver a convertir el Estadio Álvarez Claro en un fortín y contar con el respaldo de un importante número de aficionados en cada encuentro como local. La respuesta que está teniendo la campaña confirma que la masa social azulina mantiene intacta la ilusión por ver al equipo regresar cuanto antes a categorías superiores.
Con el inicio de los entrenamientos, la UD Melilla abre una nueva etapa cargada de expectativas. Durante las próximas semanas, el cuerpo técnico centrará todos sus esfuerzos en construir un equipo sólido, competitivo y con identidad propia que permita afrontar con garantías una temporada en la que el único objetivo será luchar por el ascenso y devolver al histórico club melillense al lugar que aspira a ocupar dentro del fútbol nacional.








