La Junta de Personal del INGESA en Melilla ha hecho público un comunicado en el que expresa su preocupación por la situación asistencial registrada en la ciudad debido, según denuncia, a la falta de cobertura de una baja médica en el servicio 061. El órgano sindical considera que los hechos representan un problema de “extrema gravedad” tanto desde el punto de vista laboral como asistencial.
Según expone la Junta de Personal, la situación se originó tras no haberse sustituido una baja por incapacidad temporal conocida desde el pasado día 18. A raíz de ello, señalan que una facultativa del 061 se habría visto afectada por una organización de turnos que contemplaba la posibilidad de permanecer de servicio durante un periodo de 48 horas consecutivas.
En el comunicado, la representación de los trabajadores explica que, durante la madrugada del día 6, se intentó localizar a un profesional que pudiera asumir el relevo para garantizar la continuidad asistencial, aunque finalmente no fue posible encontrar sustituto disponible.
La Junta de Personal sostiene que esta situación pone de manifiesto la falta de previsión y planificación existente en el sistema sanitario melillense. A juicio del órgano sindical, la ausencia de cobertura de la baja médica no solo repercute directamente sobre los profesionales, sino también sobre la calidad y seguridad de la atención prestada a los ciudadanos.
Los representantes de los trabajadores consideran que la situación descrita supone un riesgo tanto para la salud física y mental de los pacientes como para la de los propios sanitarios. En este sentido, alertan de que jornadas prolongadas o una sobrecarga continuada pueden comprometer la capacidad de respuesta de los servicios de emergencias y afectar al funcionamiento del sistema asistencial.
Asimismo, el comunicado señala que este tipo de situaciones vulneran principios básicos relacionados con la prevención de riesgos laborales y con la garantía de una atención sanitaria adecuada para la población.
La Junta de Personal también critica públicamente la falta de medidas adoptadas para resolver el problema y denuncia que la situación responde a una gestión que consideran insuficiente por parte de la Administración sanitaria. Según exponen, la falta de planificación y previsión habría derivado en una situación que califican de “inadmisible”.
El órgano sindical lamenta igualmente las consecuencias que este episodio puede tener sobre la confianza de la ciudadanía en los servicios sanitarios. En el comunicado, advierten de que la difusión de situaciones como esta genera preocupación entre los usuarios y alimenta una sensación de inseguridad respecto a la capacidad de respuesta del sistema sanitario.
Además, la Junta de Personal afirma que los hechos ya han sido trasladados a la Inspección de Trabajo y asegura que se encuentra recopilando información para formalizar la correspondiente denuncia. Según indican, exigirán responsabilidades legales, administrativas y laborales en relación con lo sucedido.
Las denuncias sindicales fueron respondidas públicamente por el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, quien negó de forma rotunda la versión difundida por la Junta de Personal. A través de sus redes sociales, Padilla aseguró que la información no se correspondía con la realidad de los hechos.
“Esto es mentira. Totalmente mentira, vaya. De hecho no encontraréis la noticia en el periódico, solamente en sus redes, porque no han sido capaces de sustanciarla”, manifestó el secretario de Estado. En el mismo mensaje añadió que “la profesional en cuestión hizo su guardia y cuando tocaba el cambio fue relevada por otro profesional”.








