La Guardia Civil ha realizado la mayor aprehensión de droga registrada hasta la fecha en la zona peatonal de embarque del puerto comercial de Melilla. La intervención tuvo lugar el pasado 28 de junio durante los controles rutinarios a pasajeros que se disponían a embarcar con destino a Almería. En total, fueron detenidas cinco mujeres que ocultaban 30 kilogramos de hachís adheridos a sus cuerpos bajo la ropa.
El operativo, desarrollado por agentes del Resguardo Fiscal de la Sección Fiscal del Puerto, comenzó cuando una de las mujeres levantó sospechas al mostrar signos evidentes de nerviosismo durante el preembarque. Ante este comportamiento, fue trasladada por personal femenino de la Guardia Civil a una zona reservada, fuera de la vista del resto de pasajeros, para un registro superficial.
Durante la inspección, los agentes hallaron diversas placas envasadas al vacío de una sustancia marrón adheridas al abdomen y zona lumbar de la mujer, que por su olor y textura resultaron ser hachís. La actitud de la pasajera, que mostró confusión y respuestas dubitativas, reforzó las sospechas de los agentes, quienes decidieron ampliar el control al resto del grupo que la acompañaba.
Las otras cuatro mujeres también fueron registradas, hallándose en todas ellas placas similares de hachís ocultas bajo la ropa. En total, se incautaron 150 placas de 100 gramos cada una y 1.400 bellotas de hachís, lo que arrojó un peso conjunto de 30 kilogramos. Según estimaciones de la Guardia Civil, con esta aprehensión se ha evitado la distribución de unas 120.000 dosis de este estupefaciente en el mercado ilícito.
Las detenidas, de 61, 47, 35, 18 y 16 años, dos de ellas de nacionalidad marroquí, tienen su residencia habitual en la región de Murcia. A una de ellas le constan antecedentes policiales. Todas han sido puestas a disposición judicial acusadas de un delito contra la salud pública en su modalidad de tráfico de drogas.
Este operativo reviste una especial relevancia al tratarse de la mayor cantidad de droga incautada hasta el momento en el área peatonal de embarque del puerto melillense. Nunca antes se había interceptado un alijo de tal volumen oculto entre las ropas de pasajeros a pie. Según subraya la Guardia Civil, este hecho refleja tanto la evolución de las técnicas empleadas por las redes de tráfico como la efectividad de los controles preventivos realizados en los puntos de salida de la ciudad.
La ruta marítima entre Melilla y Almería es una de las más utilizadas por los viajeros que se desplazan entre la península y el norte de África, lo que la convierte también en un punto de interés para las redes de narcotráfico. Por ello, las autoridades intensifican los controles durante todo el año, especialmente en periodos de mayor movimiento, como el verano o la Operación Paso del Estrecho.
Desde la Comandancia han recordado que este tipo de actuaciones se enmarcan dentro de las estrategias de vigilancia intensiva aplicadas en las rutas marítimas, especialmente durante los periodos de mayor afluencia de pasajeros. Asimismo, se ha hecho hincapié en la importancia de la colaboración ciudadana y la labor de detección del personal especializado que permite identificar patrones de comportamiento sospechoso entre los viajeros.
Con esta intervención, las autoridades refuerzan su mensaje de tolerancia cero frente al narcotráfico y su compromiso de impedir que Melilla sea utilizada como punto de tránsito de sustancias ilícitas.








