La Guardia Civil de Melilla ha esclarecido un total de 11 delitos telemáticos en lo que va de 2026, entre ellos un caso reciente de estafa mediante el método conocido como “hijo en apuros”, tras la identificación de un ciudadano melillense como presunto autor de los hechos.
Según ha informado la Comandancia, la actuación ha sido desarrollada por el Equipo @ del Instituto Armado, especializado en ciberdelincuencia, que logró localizar a una persona vinculada a una cuenta bancaria en la que se ingresaron 3.183 euros procedentes de un fraude cometido en la provincia de Toledo.
La investigación se inició a raíz de la denuncia presentada por la víctima, quien manifestó haber recibido un mensaje SMS en el que el remitente se hacía pasar por su hija. Posteriormente, el estafador solicitó continuar la conversación a través de la aplicación WhatsApp, donde le pidió con urgencia una transferencia económica. La víctima, convencida de que se trataba de un familiar, realizó el ingreso por la cantidad indicada.
Este tipo de fraude, conocido como “hijo en apuros”, se basa en la suplantación de identidad de un familiar cercano con el objetivo de generar una situación de urgencia que lleve a la víctima a actuar sin verificar la información. En este caso, la investigación permitió identificar al titular de la cuenta receptora del dinero como presunto responsable.
En el balance global de actuaciones del presente año, el Equipo @ ha esclarecido distintos delitos relacionados con el uso fraudulento de medios digitales. Entre ellos, se encuentran dos casos de “smishing”, mediante el envío de enlaces maliciosos, con un total de 6.646 euros estafados.
Asimismo, se han registrado tres denuncias por estafas en compras a través de plataformas de internet, con un perjuicio económico de 2.700 euros, todas ellas resueltas. A estas se suman cuatro denuncias por transferencias bancarias no autorizadas, de las cuales tres han sido esclarecidas hasta el momento.
En relación con el método del “falso hijo en apuros”, se han contabilizado dos casos en lo que va de año, con un total de 6.283 euros estafados, ambos resueltos por los investigadores. Además, se han registrado dos denuncias por amenazas a través de redes sociales, una de ellas ya esclarecida.
La Guardia Civil insiste en la importancia de extremar las precauciones ante este tipo de delitos, especialmente aquellos que apelan a la urgencia o a situaciones personales. Entre las recomendaciones, se encuentra desconfiar de mensajes que soliciten actuaciones inmediatas, no facilitar datos personales por teléfono o mensajería y verificar cualquier petición económica a través de canales alternativos antes de realizar transferencias.
Este tipo de estafas ya ha sido detectado con anterioridad, lo que confirma la persistencia de estos métodos y la necesidad de mantener la vigilancia ante posibles intentos de fraude en el entorno digital.








