La Comandancia de la Guardia Civil de Melilla, a través de sus unidades de servicio en el mar, ha intervenido en tres situaciones de emergencia en las que seis personas se encontraban en riesgo debido a las condiciones adversas del mar. Los afectados tuvieron dificultades para regresar a la costa después de verse sorprendidos por el fuerte viento y el oleaje mientras realizaban actividades náuticas.
La primera actuación tuvo lugar el pasado 8 de septiembre en la zona de Aguadú. El Equipo de Natación, Intervención y Rescate (NIR) de la Comandancia localizó una embarcación que se encontraba a la deriva debido a problemas de propulsión. En su interior viajaban dos personas que habían perdido el control de la nave.
Los agentes actuaron para asegurar la embarcación y proceder al rescate de sus dos ocupantes. Ambos fueron auxiliados después de quedar sin capacidad para controlar la embarcación y con dificultades para regresar por sus propios medios hasta la costa.
Dos intervenciones consecutivas el 19 de septiembre
La segunda y tercera actuaciones se produjeron el pasado sábado 19 de septiembre y estuvieron marcadas por el fuerte oleaje, que complicó las maniobras de los agentes durante las operaciones de rescate.
El primero de estos avisos se recibió en la zona de Aguadú, donde una moto de agua ocupada por dos personas sufrió un fuerte impacto provocado por las olas. Como consecuencia, los dos tripulantes terminaron en el agua.
Las condiciones del mar dificultaron que pudieran volver a subir a la moto de agua, mientras permanecían expuestos al movimiento del oleaje. Ante esta situación, los agentes del Equipo NIR se aproximaron hasta el lugar y lograron poner a salvo a ambos ocupantes.
Una vez realizado el rescate, los agentes estabilizaron la situación y trasladaron a los dos tripulantes junto con la moto de agua hasta el puerto de Melilla mediante un remolque.
Poco después se produjo una segunda emergencia en la playa de los Cárabos. En este caso, otra moto de agua, también ocupada por dos personas, quedó a la deriva después de sufrir una avería mecánica.
El estado del mar volvió a dificultar las labores de aproximación y las maniobras necesarias para intervenir sobre la embarcación. Pese a estas circunstancias, los agentes de la Guardia Civil consiguieron llegar hasta los dos ocupantes, rescatarlos y remolcar posteriormente la moto de agua hasta puerto seguro.
En las tres actuaciones desarrolladas por las unidades marítimas de la Comandancia, las seis personas auxiliadas presentaban un buen estado de salud y no necesitaron recibir asistencia sanitaria.
La Guardia Civil destaca el trabajo del Equipo NIR
La Comandancia de la Guardia Civil de Melilla ha puesto de relieve la labor desarrollada por los integrantes del Equipo de Natación, Intervención y Rescate durante estas intervenciones.
El instituto armado señala que la preparación técnica de los agentes, su capacidad de respuesta y su actuación ante situaciones complicadas en el mar resultaron determinantes para completar los rescates y poner a salvo a las personas que se encontraban en dificultades.
Las intervenciones se produjeron en un contexto de condiciones marítimas desfavorables, especialmente durante las actuaciones del 19 de septiembre, cuando el fuerte oleaje incrementó la dificultad de las operaciones.
Recomendaciones para la navegación recreativa
Ante este tipo de incidentes, la Guardia Civil recuerda a la ciudadanía y a quienes practican actividades de navegación recreativa la importancia de extremar las precauciones cuando las condiciones meteorológicas no sean favorables.
La Comandancia advierte de que el estado del mar puede variar de manera repentina y generar oleaje o corrientes que afecten a la estabilidad de embarcaciones menores y motos de agua. Estas circunstancias pueden aumentar rápidamente el riesgo para las personas que se encuentren en el agua.
Por este motivo, recomienda consultar previamente los partes meteorológicos oficiales antes de realizar cualquier salida al mar y valorar las condiciones existentes antes de iniciar una actividad náutica.
La Guardia Civil insiste en que actuar con prudencia constituye un elemento esencial para desarrollar la navegación de forma segura, disfrutar del medio acuático y reducir la posibilidad de verse involucrado en situaciones de peligro.








