Este domingo, Melilla puso el broche de oro a una nueva edición de la Feria del Libro, que durante tres intensas jornadas convirtió el centro de la ciudad en un escenario de cultura, entretenimiento y convivencia familiar.
Desde el viernes, y especialmente durante el fin de semana, la Calle Conde del Serrallo y la Calle General Pareja acogieron actividades que arrancaron cada día desde las 11.00 de la mañana y se extendieron hasta las 14.00 horas.
La jornada de clausura, este domingo, fue especialmente dinámica. Desde talleres de manualidades y juegos de mesa hasta representaciones teatrales de guiñoles, la programación fue pensada para el disfrute de niños y adultos por igual. El Faro de Melilla estuvo en la zona, recogiendo las impresiones de los organizadores y dando voz a quienes hicieron posible esta celebración cultural.
Juegos en familia y creatividad con 'Novedades Melilla'
Uno de los espacios más concurridos fue el instalado por 'Novedades Melilla', donde los más pequeños y sus familias pudieron participar en diferentes actividades lúdicas. Sania, una de las trabajadoras de la empresa, nos contó cómo ha sido la experiencia y el objetivo de estas dinámicas: "Lo que intentamos es que los niños se acerquen más a los juegos de mesa, que pasen tiempo con sus padres, abuelos, y que se diviertan juntos, sin recurrir tanto a la tecnología. Es una forma de fomentar el juego tradicional y fortalecer vínculos familiares".
El espacio estaba dividido en varias áreas, desde mesas de parchís, ajedrez, oca y UNO, hasta una pequeña cancha de baloncesto y un rincón de manualidades. Allí, los niños podrían elaborar creaciones como 'El libro de los tres cerditos', estrellas decorativas o dibujos con purpurina, siempre acompañados por sus familiares.
"Los días que hemos estado ha habido mucha participación. Es muy bonito ver cómo abuelos, padres e hijos comparten un rato diferente y divertido con algo tan sencillo como un tablero de juego o unas tijeras y pinturas", explicó Sania.
Estas actividades comenzaron el viernes en jornada completa, continuaron el sábado por la tarde y concluyeron el domingo en horario de mañana, formando parte del programa organizado por Zona Centro para dinamizar la vida cultural del corazón de Melilla.
Talleres temáticos de 'Manana Producciones'
En la Calle General Pareja, 'Manana Producciones', una compañía de teatro y animación, presentó un taller diario con manualidades centradas en la temática del libro. Rocío, una de sus responsables, nos detalló la propuesta: "Cada jornada ofrecemos manualidades diferentes. Por ejemplo, hemos hecho marcapáginas temáticos, tarjetas y hasta pequeños libritos para que los niños puedan contar sus propias historias. Este domingo, por ejemplo, estamos haciendo 'La flor del Principito'".
La idea, nos cuenta Rocío, es acercar a los niños al mundo de los libros de una forma lúdica y participativa. Los talleres estaban abiertos a un amplio rango de edades, desde los 3 hasta los 12 años aproximadamente. "Lo importante es que los niños no solo se entretengan, sino que también aprendan y se familiaricen con el universo literario desde la creación manual", añadió.
'Manana Producciones' ha estado presente durante los tres días de la Feria del Libro, adaptando los talleres a distintos niveles y manteniendo una propuesta variada y atractiva para todos los públicos.
El teatro de guiñoles, broche final con 'El Gran Concurso de los Villanos'
El teatro también tuvo un papel fundamental en esta Feria del Libro. La compañía 'Gururu' con más de 20 años de trayectoria, ofreció durante el fin de semana tres funciones de guiñol que combinaron humor, imaginación y participación del público.
Este domingo, presentaron la obra 'El Gran Concurso de los Villanos'. una divertida historia donde personajes inspirados en villanos clásicos, pero reinventados en formato infantil, competían en diferentes pruebas para mostrar cuál era el más "malvado" y ocurrente.
"Es una versión divertida de personajes conocidos, adaptada a los niños. Ellos participan, ríen y se sienten parte del espectáculo. La idea es que aprendan también desde el juego y la fantasía", explicó Javier, responsable de la compañía.
Los días previos, 'Gururu' representó 'Aladino y la Lámpara defectuosa' y 'Rapunzel y la Torre del Wifi', dos obras igualmente bien recibidas por el público infantil. "Nuestra actividad ha estado llena los tres días. 'Gururu' es una marca melillense con historia y estamos orgullosos de seguir renovando nuestras obras para mantener vivo el espíritu del guiñol".
Un balance positivo
Con la clausura de las actividades a las 14.00h de este domingo, la Feria del Libro se despide dejando tras de sí un balance más que positivo. Las calles del centro de llenaron de color, risas, cuentos, juegos y encuentros que demostraron el valor de la cultura como herramienta de unión y aprendizaje.
Desde los talleres de manualidades hasta los guiñoles, pasando por los juegos de mesa compartidos entre generaciones, esta edición ha demostrado que la literatura no solo se lee, también se vive, se representa, se juega y se construye con las manos y el corazón.
En un momento en el que la tecnología gana terreno en el ocio infantil, actividades como estas recuerdan la importancia del contacto humano, la creatividad y el valor de lo tradicional. Melilla ha vuelto a escribir una página brillante en su historia cultural, y ya se espera con ilusión lo que traerá la próxima edición de esta entrañable feria.








