La Ensenada de los Galápagos, una de las zonas más emblemáticas del litoral melillense, se prepara para recibir el verano con todos los servicios activos a partir del 15 de mayo. Así lo ha confirmado Daniel Ventura, consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, quien ha detallado las medidas que se han puesto en marcha para garantizar que este espacio natural luzca en las mejores condiciones para melillenses y visitantes.
En años anteriores la Ensenada de los Galápagos permanecía cerrada hasta que llegaba la estación estival. Sin embargo, ahora con el aumento de turistas que llegan a la ciudad autónoma durante todo el año se ha decidido dejarla abierta.
“Durante toda la temporada, ya no solo de playa, sino también fuera de ella, se decidió abrir la playa por las mañanas y por las tardes, porque es una zona muy bonita, donde pasa mucha gente, sobre todo turistas”, ha explicado Ventura. Según el consejero, la playa ha permanecido accesible durante todo el año en un horario de 10 de la mañana a cinco de la tarde, precisamente para fomentar su uso como espacio de paseo y recreo.
No obstante, es con la llegada del calor cuando la Ensenada de los Galápagos se transforma por completo. A partir del 15 de mayo arranca oficialmente la temporada de baño, y con ella, una serie de mejoras que se suman a los servicios básicos ya operativos.
Servicios en marcha
“Ya se están acondicionando todos los servicios, también los aseos, para la gente que ya empieza a ir a la playa”, ha afirmado Ventura. “El socorrismo empieza el día 15 y todos los recursos humanos necesarios, las limpiezas mucho más profundas… La idea es que empecemos a ver Galápagos en las mejores condiciones posibles”.
Además del servicio de socorrismo, que estará activo a diario, la playa contará con vigilancia. Un vigilante de lunes a viernes y dos durante los fines de semana. Una medida que busca reforzar la seguridad y garantizar la buena convivencia, sin necesidad de medidas restrictivas.
“Durante el resto del año no se han puesto vigilantes porque es una zona más urbana y si queremos que la gente la visite con libertad, tampoco es necesario tener allí a alguien constantemente”, ha justificado el consejero. “Nos preocupaba el vandalismo, pero la gente se ha portado bien. La playa ha estado abierta y ha sido respetada. Es una zona para que todos puedan disfrutarla, ya sea paseando o simplemente contemplándola”.
Ambiente familiar
Durante una visita a la playa, se podía ver a varias familias disfrutando del sol y la brisa marina. Aunque aún no está habilitado el servicio de socorrismo ni la limpieza intensiva, muchos ya aprovechan los días cálidos para adelantar el verano.
"Venimos casi todos los fines de semana desde que hace buen tiempo porque nos pilla al lado de casa. Es una playa tranquila y preciosa", ha comentado una vecina del Barrio del Mantelete. "Nos alegra saber que van a reforzar la limpieza y la seguridad, porque eso siempre da más confianza, sobre todo cuando vienes con niños".
Otro de los usuarios, Ahmed, un joven melillense, ha subrayado la importancia de que se mantenga la playa abierta todo el año: “Este año ha estado de lujo que la hayan dejado abierta porque mis amigos y yo muchas tardes las hemos pasado aquí, en invierno también, no solo en verano. Yo creo que tiene que ser así todos los años porque es de todos.”
También había turistas. Ana y Carlos, una pareja madrileña que pasa unos días en Melilla, no han dudado en destacar la belleza del lugar. “Nos dijeron que viniéramos a ver Galápagos y no nos hemos arrepentido. Es una playa limpia, familiar, con unas vistas preciosas y con un encanto distinto al resto de las que hemos visto”.
Una apuesta por el turismo
La apertura de la Ensenada de los Galápagos más allá de la temporada de baño no es casual. Desde la Consejería de Medio Ambiente se apuesta por una visión sostenible y accesible de los espacios naturales. “Queremos que Melilla tenga una red de playas funcional durante todo el año. Galápagos no solo es para bañarse; es un lugar para pasear, para disfrutar del maravilloso entorno que tiene nuestra ciudad”, ha apuntado Daniel Ventura.
El esfuerzo por mantener el entorno en buen estado, incluso en los meses más fríos, ha dado resultados. Según datos municipales, la afluencia a la ensenada se ha mantenido constante gracias a la buena climatología y a la oferta paisajística.
Con la llegada del 15 de mayo, Galápagos iniciará su temporada alta con todos los servicios listos: aseos, vigilancia, limpieza reforzada y, por supuesto, socorristas preparados para garantizar la seguridad de los bañistas.
“Esperamos que la gente disfrute, que siga cuidando esta playa como hasta ahora y que Galápagos siga siendo un referente de cómo se pueden conservar bien los espacios naturales en una ciudad como Melilla”, ha concluido Ventura.








