La Delegación del Gobierno en Melilla ha guardado este jueves un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas del accidente ferroviario ocurrido el miércoles 28 de octubre en Urda (Toledo), que se ha cobrado la vida de 68 personas. El acto, al que ha asistido la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, se enmarca en la convocatoria celebrada en las distintas administraciones del Estado como muestra de condolencia y respeto.
Con este gesto, según ha informado la propia institución, la Delegación ha querido hacer llegar su cariño y su solidaridad a las familias y allegados de los fallecidos, así como sus deseos de recuperación a las personas que resultaron heridas.
La Delegación ha expresado también su reconocimiento al trabajo de los servicios de emergencia, el personal sanitario y las fuerzas de seguridad que se han ocupado de atender a los afectados desde los primeros momentos.
El siniestro se produjo a las 08:53 horas del miércoles, cuando un AVE de Renfe con 378 pasajeros a bordo chocó contra un tren de Iryo, con 147 viajeros, que se encontraba detenido en la vía. Varios vagones cayeron por un terraplén. Los últimos datos recogidos por El Faro elevan el balance a 68 fallecidos y 107 heridos.
La circulación de alta velocidad entre Madrid y el sur peninsular permanece suspendida mientras avanzan las investigaciones. La autoridad encargada de investigar los accidentes ferroviarios ha considerado que todavía es pronto para plantear hipótesis sobre las causas.
El acto de este jueves no ha sido el primero en Melilla. La tarde del miércoles, cerca de un centenar de personas se concentraron frente al Palacio de la Asamblea para guardar otro minuto de silencio, convocado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en todo el país. Aquella concentración estuvo encabezada por el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, y por la propia Sabrina Moh, y en ella la portavoz del Gobierno local, Fadela Mohatar, leyó un manifiesto de apoyo a las víctimas.
La tragedia también obligó a suspender varias convocatorias en la ciudad, entre ellas la constitución del Foro de la Educación, el acto de apertura del curso académico de la UNED y una concentración de trabajadores de la Consejería de Políticas Sociales y Salud Pública, que optaron por guardar un minuto de silencio en su lugar.
Instituciones, sindicatos, entidades sociales y partidos políticos de Melilla han trasladado en las últimas horas sus condolencias a las familias de las víctimas.
El de Urda es el segundo accidente con víctimas mortales entre trenes de alta velocidad registrado en España este año, después del de Adamuz (Córdoba), en enero, en el que murieron 46 personas. Se trata, además, del siniestro ferroviario más grave de la última década en el país.








