La Delegación del Gobierno en Melilla ha respondido a las denuncias realizadas por la Confederación de Empresarios de Melilla (CEPROMEL) sobre la situación de inseguridad en el barrio del Rastro, asegurando que se han llevado a cabo actuaciones policiales desde hace años, que los canales de comunicación permanecen abiertos y que, según los datos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la incidencia ha disminuido progresivamente.
Tras la publicación de la alerta lanzada por CEPROMEL en la que advertía de una “grave inseguridad” en la zona, la Delegación ha subrayado que mantiene una relación “estrecha” con la asociación prácticamente desde su constitución, e incluso desde antes de que se formalizara como entidad. Según explicó, los representantes empresariales ya trasladaban con anterioridad distintas peticiones y quejas relacionadas con el barrio.
En este sentido, recordó que hace varios años se desarrollaron actuaciones concretas por parte de la Policía Nacional en el Rastro. Estas intervenciones se tradujeron en más de mil actas sancionadoras y en un dispositivo específico orientado a atender las demandas planteadas por los comerciantes. Desde entonces, aseguró, se han sucedido numerosas reuniones de coordinación.
La Delegación incidió en que siempre se ha informado a CEPROMEL sobre el alcance competencial de la Policía Nacional y la necesidad de colaboración con la Policía Local para abordar determinadas problemáticas. En particular, se señaló que cuestiones como la venta ambulante exceden las competencias del Cuerpo Nacional de Policía, por lo que requieren la intervención de otros cuerpos.
Asimismo, destacó que, según los datos que le trasladan las propias Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la incidencia delictiva en la zona ha experimentado una disminución progresiva respecto a etapas anteriores. Aunque no se ofrecieron cifras concretas, la Delegación insistió en que la evolución es positiva conforme a los registros oficiales.
Otro de los aspectos subrayados fue la creación de un canal de comunicación directo entre CEPROMEL y la Policía Nacional, concretamente con el área de Seguridad Ciudadana. Según indicó, este mecanismo permite una coordinación continua y facilita la atención de cualquier incidencia que pueda surgir.
La Delegación afirmó que las peticiones del colectivo empresarial “siempre se atienden” y reiteró su disposición a continuar trabajando en todo aquello que afecte a la ciudad y esté dentro de sus competencias. No obstante, volvió a poner el acento en la importancia de la coordinación interinstitucional para afrontar problemas complejos que implican a distintas administraciones.
La respuesta institucional llega después de que CEPROMEL alertara públicamente sobre la situación que atraviesa el barrio del Rastro, una zona con importante actividad comercial y que, según la asociación, estaría sufriendo un deterioro en materia de seguridad. En ese contexto, la Delegación ha defendido que existe una comunicación fluida y que las actuaciones policiales han sido constantes.
De este modo, el debate sobre la seguridad en el Rastro vuelve a situarse en el centro de la agenda pública, con la posición del colectivo empresarial por un lado y la respuesta de la Delegación del Gobierno por otro, en un escenario en el que ambas partes coinciden en la necesidad de seguir trabajando para mejorar la situación del barrio.








