La dirección de la Compañía Española de Minas del Rif, emblemático local melillense, ha emitido un comunicado oficial en el que se desvincula completamente de las declaraciones realizadas por Amin Azmani, miembro del grupo político Somos Melilla, sobre el cierre del establecimiento. Según la empresa, en ningún momento se ha mantenido contacto ni diálogo con Azmani ni con ninguna formación política para expresar quejas o malestar con el Gobierno de la Ciudad Autónoma ni con la Autoridad Portuaria de Melilla.
En su comunicado, la compañía subraya que las declaraciones de Azmani no reflejan la realidad y están “muy alejadas de la verdad”. Por el contrario, la empresa asegura haber recibido siempre un trato cercano y cordial, tanto por parte de las instituciones como de sus responsables, destacando el apoyo del Gobierno de la Ciudad y de sus miembros a nivel personal, así como el respaldo recibido de la Autoridad Portuaria, incluyendo al presidente y al director, en el ámbito profesional y personal.
El escrito insiste en que el cierre de la Compañía no obedece a conflictos institucionales o políticos, sino que se trata simplemente de una etapa que llega a su fin tras 20 años de actividad. Durante estas dos décadas, el local se convirtió en un referente de la hostelería melillense, siendo testigo y protagonista de numerosos momentos históricos y sociales de la ciudad. La dirección hace hincapié en que no desea que la situación sea utilizada con fines políticos o mediáticos, y asegura que la información difundida por Azmani constituye una manipulación de la realidad con el objetivo de sacar rédito político.
“No queremos que algo tan sensible para nosotros y para muchísimos ciudadanos se desluzca por afirmaciones falsas”, señala el comunicado. La empresa agradece expresamente a todas las instituciones, al Gobierno de la Ciudad Autónoma, a la Autoridad Portuaria, a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, así como a todos aquellos ciudadanos que han compartido momentos en el local a lo largo de estos 20 años. “Gracias de corazón a todos. La Compañía se cierra porque todo tiene un final, y con ella se cierra una maravillosa etapa de nuestras vidas y de Melilla”, concluye el texto.
Por su parte, Manuel Ángel Quevedo, presidente de la Autoridad Portuaria de Melilla (APM), ha querido mostrar su reconocimiento público a los empresarios responsables de La Compañía. En declaraciones oficiales, Quevedo aseguró que tanto a nivel personal como institucional, la APM valora el esfuerzo y la dedicación de quienes durante tantos años gestionaron un local que se convirtió en un referente de la hostelería local. “Hemos sentido que haya sido inevitable su cierre, pese a que desde la Autoridad Portuaria hemos colaborado en todo lo legalmente posible para facilitar su continuidad”, señaló.
Quevedo también se refirió al futuro del local, indicando que espera que otros empresarios melillenses puedan acceder a la concesión del establecimiento en el futuro, aunque aclaró que actualmente no existe ningún compromiso ni solicitud formal. En este sentido, el presidente de la APM subraya la intención de mantener el espacio abierto para que continúe siendo un referente de la vida social y económica de Melilla, preservando la historia que durante 20 años se ha construido alrededor de La Compañía.
Ambas instituciones, tanto la Compañía como la Autoridad Portuaria, coincidieron en rechazar las afirmaciones de Azmani, a quien acusan de aprovecharse de un asunto sensible para manipular la opinión pública. Según el comunicado de la Compañía y las declaraciones de Quevedo, las declaraciones del representante de Somos Melilla contienen múltiples falsedades respecto a la actuación del Gobierno de la Ciudad y de la Autoridad Portuaria, y su difusión genera una imagen distorsionada de los hechos reales.
“Se demuestra que Azmani ha mentido gravemente, publicando falsedades absolutamente descabelladas sobre la APM y el gobierno de la ciudad, con la intención de sacar rédito político”, subraya el comunicado. La empresa considera que, al tratarse de un diputado de la Asamblea, debería asumir la responsabilidad de sus actos, y sugieren que, al ser descubierto en dichas falsedades, debería dimitir de su cargo, ya que sus acciones afectan tanto a la credibilidad de las instituciones como a la reputación de los empresarios locales.
El cierre de La Compañía marca el final de un ciclo histórico para Melilla, donde el local se consolidó como un punto de encuentro para melillenses y visitantes durante más de dos décadas. Desde la dirección del establecimiento, agradecen la colaboración institucional recibida y destacan que el cierre responde únicamente a razones naturales del ciclo de vida del negocio, no a presiones externas ni conflictos con ninguna autoridad.
Además, la Compañía enfatiza que la utilización política de su cierre por parte de terceros no solo desvirtúa la realidad, sino que también resta valor a los años de trabajo y dedicación de los empresarios que hicieron de La Compañía un referente en la hostelería melillense. La intención de la empresa es que la ciudadanía recuerde la historia del local como un espacio de convivencia, cultura y socialización, lejos de polémicas políticas que nada tienen que ver con su actividad.
Tanto desde la dirección de La Compañía como desde la Autoridad Portuaria, se hizo un llamamiento a la responsabilidad y al respeto hacia quienes han trabajado y disfrutado de este emblemático espacio. Quevedo reiteró su apoyo a los empresarios locales, señalando que la APM continuará colaborando con todos los negocios que, en el futuro, puedan ocupar este local, garantizando que se preserve el valor histórico y social del puerto deportivo de Melilla.








Que vienen los mexicanos... weein
Aquí hay tomate!°
Jajajajajajajajajaja. La mafia Imbrodista haciendo de las suyas.