El Gobierno de la Ciudad Autónoma ha desplegado este viernes un dispositivo humanitario para atender a las cerca de 1.500 personas que permanecen varadas en la zona de la Operación Paso del Estrecho (OPE), junto a la frontera, tras el colapso provocado por el cierre del paso de Beni Enzar. El consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, ha detallado las medidas adoptadas, entre ellas el reparto de sillas, hamacas, agua y alimentos, al tiempo que ha criticado la ausencia de la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, en la coordinación del operativo.
Ventura, que también es vicepresidente tercero de la Ciudad Autónoma, ha explicado que desde primera hora de la mañana se ha mantenido una reunión con distintas consejerías, técnicos y directores generales para valorar la situación de las personas afectadas, entre las que hay niños, personas mayores y enfermas. Ha señalado que ha sido necesario recurrir a los servicios sanitarios para atender a personas con diabetes.
Entre las medidas puestas en marcha, el consejero ha citado la llegada de más de 500 sillas y unas 200 hamacas de playa, además de distintas zonas de sombra y alfombras para que la gente pueda descansar con mayor comodidad. Ha anunciado también el envío de un camión de agua, bocadillos y personal informador medioambiental, hasta 30 personas, para atender durante toda la jornada a quienes permanecen en la zona.

El responsable ha avanzado además la instalación de más aseos, incluidos químicos, y de nuevos puntos de agua y de luz, estos últimos pensados para que los migrantes puedan cargar sus teléfonos móviles. En este sentido, ha indicado que ya se ha contactado con la empresa encargada del suministro eléctrico para habilitar estos puntos. La Ciudad ha solicitado también la colaboración de Cruz Roja y ha explorado con la Comandancia General la posibilidad de instalar redes miméticas para dar sombra en las zonas más expuestas al sol.
Ventura ha advertido de que la situación podría agravarse en las próximas horas, ya que esta noche y mañana está previsto que lleguen dos barcos más, lo que podría suponer la llegada de entre 3.000 y 4.000 personas adicionales. El consejero ha planteado la posibilidad de que, si no se soluciona el problema, esos barcos no traigan a los pasajeros a Melilla y permanezcan en origen hasta que mejore la situación.
El consejero ha lamentado la falta de presencia de la delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, a quien ha reclamado una mayor implicación en la coordinación de recursos para atender a las personas varadas. Asimismo, ha realizado valoraciones críticas sobre la política migratoria del Gobierno central, atribuidas a las políticas del presidente Pedro Sánchez, en un contexto que ha vinculado a las peticiones del Partido Popular de modificar la legislación migratoria.
El dirigente ha resumido la actuación de la Ciudad como una respuesta humanitaria orientada a cubrir las necesidades básicas de alimentación, agua, asistencia sanitaria y sombra de las personas afectadas, mientras continúa la incertidumbre sobre cuánto tiempo deberán permanecer en la zona de la OPE.








