La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) afirmó este jueves en Rabat que existe un vínculo entre la crisis migratoria que llevó a miles de marroquíes a cruzar hacia España y el movimiento de protesta juvenil GENZ212, que se saldó con tres muertos y 2.400 personas procesadas entre septiembre y octubre.
La activista Khadiya Ryadi trasladó estas declaraciones a la agencia Efe durante un acto celebrado en defensa de los jóvenes que continúan en prisión tras las protestas. Según explicó, existe relación entre lo ocurrido en Ceuta y Melilla y la GENZ212 como movimiento de protesta y esperanza para los jóvenes marroquíes.
Ryadi sostuvo que los jóvenes salieron a la calle para reclamar un Marruecos de libertad, derechos y justicia social, las mismas razones por las que otros optaron por emigrar a España. Para la activista, son las mismas aspiraciones encauzadas por vías distintas: quienes saben organizarse protestan de forma pacífica, y los jóvenes sin formación optan por huir.
Las protestas lideradas por GENZ212 comenzaron el 27 de septiembre con manifestaciones en distintas regiones del país para reclamar reformas en educación y sanidad. Algunas derivaron en actos violentos que provocaron la detención de cientos de jóvenes y menores de edad. Ryadi reclamó la liberación de los detenidos, a quienes calificó de personas inocentes.
Fatima, nombre ficticio de la madre de uno de los jóvenes arrestados, relató a Efe que su hijo fue detenido a la salida del colegio, en la ciudad de Salé, durante las protestas. El joven, de 19 años, fue condenado a diez años de prisión. Su madre asegura que su hogar se ha desmoronado y espera algún indicio de esperanza para que su hijo pueda terminar sus estudios.
Diez meses después de aquellas protestas, Marruecos afronta una crisis migratoria sin precedentes que estalló la semana pasada, cuando unas 70.000 personas intentaron cruzar hacia Ceuta y Melilla. El cruce masivo dejó 82 víctimas mortales según las autoridades españolas y 11 en territorio marroquí, según Rabat. En Melilla, la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, cifró en 1.323 las entradas registradas durante la crisis, de las que 1.063 personas fueron retornadas y 260 permanecen actualmente en la ciudad.








