El 4 de febrero es el Día Mundial contra el Cáncer, una enfermedad que toca de cerca a buena parte de la población, porque, solo en España, se diagnostican cerca de 300.000 casos nuevos cada año. La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Melilla ha conmemorado este día en su sede de la calle Pedro Navarro, con mesas informativas en distintos puntos de la ciudad para concienciar a los melillenses en materia de prevención e investigación de la enfermedad. Margarita Cerezo, gerente de la asociación en Melilla, recuerda que cada año se lanzan distintas campañas para hacer más visible la lucha contra el cáncer. Instituciones, ciudadanos y medios han arropado a la entidad en este acto, con la lectura de un manifiesto que pone sobre la mesa un nuevo modelo de atención a pacientes de cáncer. “Siempre, por supuesto, con el paciente como centro de trabajo y con el objetivo de beneficiarlo para que se sienta mejor, para que no pase esta enfermedad y este proceso sin ayuda y sin apoyo”, añade Cerezo, señalando que “humanizar el trato al paciente es lo mejor que nos puede pasar”.
Un trato más humano
La AECC presenta un enfoque integral que no solo intervenga en los aspectos clínicos, sino que también aborde la parte psicológica o social, que no siempre son visibles pero que necesitan ser igualmente atendidas. No es solo un “trato amable”. Es cambiar prácticamente el sistema, mejorando los entornos de los centros sanitarios y sociosanitarios, preparando a los profesionales y poniendo al paciente en el centro. La entidad, que es referente a nivel nacional en el tratamiento de esta enfermedad, presenta este programa de acompañamiento a instituciones que tienen pacientes y familiares a su cargo. Un programa que, precisamente, implica de lleno a estas personas, que son quienes lo viven de primera mano y pueden expresar qué necesidades tienen y cómo mejorar el sistema de atención.

Cuidar de los que cuidan
En primer lugar, es necesario que los profesionales sanitarios estén preparados para afrontar este tipo de situaciones, desde un posible diagnóstico hasta los momentos más delicados. Es por ello que la asociación ofrece formación para mejorar ciertas competencias, como la sensibilidad a la hora de comunicar decisiones complicadas. Es una parte más del proceso de humanización del sistema, con recursos amplios que reduzcan la incertidumbre, las esperas prolongadas o los traslados innecesarios. El paciente debe conocer en qué situación se encuentra para tomar así decisiones informadas; el rol del profesional que lo atiende, y la manera en la que lo hace, es determinante.
Sin perder de vista al entorno más cercano al paciente, que, normalmente, tampoco cuenta con las herramientas necesarias. Cuidar a los que cuidan es vital. Los familiares también precisan de apoyo y acompañamiento. Cabe destacar que la entidad cuenta con recursos como fisioterapia, logopedia, nutrición y atención jurídico-laboral que están a disposición de los usuarios. En cuanto a los espacios físicos, se puede prestar atención a detalles que mejoran la experiencia y calidad de vida de los pacientes: espacios tranquilos, con luz natural y que sean accesibles, también en lo cultural y lo lingüístico.
Pacientes con Voz
Finalmente, la asociación ha lanzado la Red de Pacientes con Voz, que trabaja con otras entidades de pacientes para que ellos aporten su propia voz y que tenga un impacto real en la toma de decisiones. Lo ideal es, aseguran, que la sociedad se comprometa con este cambio de modelo que no solo se centra en la supervivencia, sino también en ganar calidad de vida.








