La Asociación de Estudios Melillenses ha presentado en su sede del callejón de San Juan, en Melilla la Vieja, el número 20 de la segunda época de la revista Trápana, correspondiente al año 2026. Esta publicación de periodicidad anual fue recuperada en 2014 bajo la presidencia de Benito Gallardo, tras haber permanecido ausente durante veinticinco años. En la actualidad, se consolida como el único medio impreso consagrado a la investigación de la historia local en la ciudad, tras la desaparición de otros títulos institucionales como Aldaba y Akros.
Dirigida por la junta directiva de la entidad, esta edición ha sido patrocinada por la Consejería de Cultura de la Ciudad Autónoma de Melilla y editada por la firma local GEEPP. El diseño de cubierta incluye en la portada y contraportada una fotografía panorámica de la Ensenada de los Galápagos junto a los recintos fortificados segundo y tercero, realizada por Daniel Sánchez Ramírez. El volumen comprende un total de once artículos científicos acompañados por un prólogo redactado por Benito Gallardo Sierra.
La estructura de contenidos se inicia con una contribución póstuma del presidente de honor Francisco Saro Gandarillas centrada en el brigadier Manuel Villacampa del Castillo, militar republicano que terminó sus días confinado en Melilla. A continuación, Rafael Jacinto García Montero expone la evolución del idioma español y del criollo chabacano en Filipinas, mientras que un estudio de Eduardo Sar Quintas investiga los recintos fortificados de Melilla, islas y peñones a partir del Depósito de Guerra de 1863, evaluando la capacidad de sus cuevas refugio.
En el ámbito biográfico y social, Mariló Posac Jiménez repasa la trayectoria del militar e intendente Ramiro Campos Turmo, y Juan Alberto Galán Torres analiza las investigaciones sobre el muermo hípico realizadas por el teniente veterinario Juan Igual Hernández. Asimismo, Juan Díez Sánchez repasa treinta años de transformaciones en la prensa melillense entre 1917 y 1947 a través de cabeceras como El Popular, La Crónica y Radio Melilla, al tiempo que Marcos R. Pérez González examina la identidad étnica y el nacionalismo en el Rif durante los años veinte.
El tramo final reúne un estudio de Antonio Bravo Nieto sobre la iconografía funeraria de las Fuerzas Regulares, un trabajo de L. Carlos Domínguez Deprá referente a los cementerios españoles en Marruecos y la recuperación de un documento de 1946 sobre la Plaza de Toros de Melilla, ideada a partir de un diseño previo para Jaén. Concluye la publicación con una semblanza redactada por Javier Gutiérrez Mainar sobre el pintor Manuel Barbadillo Nocea, quien dejó varias obras de arte y vidrieras en la ciudad tras realizar su servicio militar.








