El escritor Juan Manuel Fernández Millán presentó en Cádiz su libro El silencio es cómplice en un acto celebrado en el Palacio de Congresos y Exposiciones que reunió a unas 140 personas y que estuvo marcado por la emoción y el recuerdo a las víctimas cuya historia aborda la obra. El autor compartió escenario con José Luis Rancaño, productor del documental 27 minutos, con el que mantiene una estrecha relación por tratar ambos trabajos el mismo caso.
Entre los asistentes se encontraba Aurora, hermana de Hortensia y una de las protagonistas de la historia narrada en el libro, además de otros familiares que acudieron desde distintos puntos para participar en el encuentro.
Un contacto surgido durante un curso en Logroño
En una entrevista concedida a El Faro de Melilla, Juan Manuel Fernández Millán explicó cómo surgió la posibilidad de presentar la obra dentro de estas jornadas celebradas en Cádiz.
El escritor relató que todo comenzó hace aproximadamente un año, cuando participó en un curso desarrollado en el CAE de Logroño, el Centro de Adiestramientos Especiales de la Guardia Civil. Según explicó, se trataba de una formación orientada principalmente a diplomáticos y periodistas destinados al extranjero.
Aunque el curso no estaba dirigido específicamente a psicólogos, Fernández Millán consiguió acceder después de insistir durante un tiempo. Allí recibió formación sobre situaciones hostiles y aprendió protocolos de actuación ante circunstancias extremas, como un secuestro.
“El curso es muy práctico”, explicó durante la entrevista, detallando que los participantes llegaban incluso a experimentar simulaciones de secuestro como parte del aprendizaje.
Durante aquella experiencia conoció a varios agentes de la Guardia Civil y fue precisamente una conversación con uno de ellos la que terminó derivando en la invitación para participar en las jornadas de Cádiz.
La propuesta de presentar el libro en Cádiz
Fernández Millán explicó que, durante una conversación informal con uno de los guardias civiles presentes en el curso, habló sobre una de sus obras anteriores. El agente le comentó entonces que colaboraba en unas jornadas organizadas en Cádiz y que consideraba interesante que pudiera presentar allí alguno de sus trabajos.
Sin embargo, el autor se adelantó y le comentó que probablemente para el año siguiente tendría publicada una nueva novela relacionada directamente con la historia de los novios de Cádiz, por lo que consideró que encajaría mucho mejor en el contexto de aquellas jornadas.
Según relató, el agente acogió con entusiasmo la idea y tiempo después recibió la llamada para participar finalmente en el evento.
La relación entre el libro y el documental ‘27 minutos’
El escritor explicó que El silencio es cómplice mantiene una estrecha relación con el documental 27 minutos, dirigido por José Luis Rancaño, ya que ambos trabajos abordan la misma historia y ponen el foco en el mismo episodio.
Concretamente, tanto el libro como el documental se centran en los 27 minutos durante los cuales estuvo sonando el claxon del Renault en el que se encontraban Antonio y Hortensia mientras agonizaban.
Fernández Millán recordó durante la entrevista que el vehículo permaneció sonando durante ese tiempo, alrededor de las tres de la madrugada, sin que nadie acudiera a auxiliarlos.
El autor explicó que terminó contactando con José Luis Rancaño y que esa relación profesional acabó derivando en una colaboración más estrecha. De hecho, el productor del documental fue finalmente el encargado de escribir el epílogo de la novela.
José Luis Rancaño participó en la presentación
El guardia civil que había facilitado el contacto inicial mostró también interés por conocer a José Luis Rancaño y participar conjuntamente en el acto celebrado en Cádiz.
Fernández Millán explicó que él mismo facilitó el contacto entre ambos y que finalmente se consiguió que el productor del documental acudiera a la presentación.
Aunque 27 minutos llevaba ya años publicado, la presencia de Rancaño sirvió para contextualizar y complementar la historia abordada en la novela. Ambos compartieron escenario durante una presentación que terminó adquiriendo un marcado carácter emotivo debido a la presencia de familiares de las víctimas.
La asistencia de Aurora y otros familiares
Uno de los momentos más especiales de la jornada fue la presencia de Aurora, hermana de Hortensia y una de las protagonistas de la historia relatada en el libro.
El guardia civil encargado de coordinar la participación del autor también intentó localizar a familiares tanto de Hortensia como de Antonio para invitarlos al acto. Finalmente consiguió contactar con la familia de Hortensia, residente en la zona de Algeciras.
Aurora acudió acompañada por otros miembros de la familia. Según explicó Fernández Millán, también asistieron Jesús y Carmen, hermanos de Hortensia, además de sobrinas, nietas y otros familiares.
La presencia de todos ellos convirtió la presentación en un encuentro especialmente significativo para el autor, que destacó el impacto emocional que tuvo poder compartir ese momento con personas directamente vinculadas a la historia narrada.
Una carta enviada desde Cataluña
El escritor también explicó que la familia de Antonio reside actualmente en Cataluña. Aunque el hermano de Antonio, Diego, ya había fallecido, se logró contactar con una sobrina.
La mujer comunicó que no podría desplazarse hasta Cádiz para asistir al acto, pero decidió enviar una carta para que fuese leída durante la presentación.
Fernández Millán confesó que recibió la carta poco antes del comienzo del evento y que le pidieron que fuera él mismo quien la leyera públicamente.
El autor aseguró que inicialmente se mostró reacio porque el contenido le afectaba emocionalmente, pero finalmente aceptó hacerlo.
Durante la lectura, explicó, tuvo que detenerse porque la emoción le impidió continuar con normalidad. “Se me hizo un nudo en la garganta”, recordó durante la entrevista.
Un acto marcado por la emoción
La presentación terminó convirtiéndose en un acto cargado de simbolismo y emoción tanto para el público asistente como para los propios protagonistas.
Fernández Millán destacó especialmente el sufrimiento que todavía arrastra Aurora por el asesinato de su hermana y subrayó la importancia que tuvo para él poder conocer y compartir tiempo con las familias.
El autor describió a todos ellos como “familias fantásticas” y señaló que la experiencia vivida durante la presentación fue uno de los momentos más importantes vinculados al recorrido de la novela.
Los ejemplares se agotaron durante la jornada
Aunque inicialmente el acto estaba concebido únicamente como una presentación literaria, la respuesta del público hizo que los libros disponibles terminaran agotándose.
Fernández Millán explicó que llevaba numerosos ejemplares porque al día siguiente tenía prevista otra presentación en Algeciras. Sin embargo, los asistentes comenzaron a interesarse por adquirir las obras tras el acto celebrado en Cádiz.
Según relató, se vendieron todos los ejemplares disponibles de El silencio es cómplice y también los pocos libros que había llevado de otra de sus obras.
Un público especialmente interesado en la temática
El escritor explicó que las jornadas estaban centradas en cuestiones relacionadas con el terrorismo, las prisiones y otros asuntos vinculados a la seguridad, por lo que gran parte de los asistentes pertenecían a cuerpos relacionados con esos ámbitos.
Muchos de los presentes eran miembros de la Guardia Civil o trabajadores del sistema penitenciario, algo que, según indicó, favoreció el interés por la temática tratada en la novela y el documental.
Fernández Millán aseguró que la acogida fue muy positiva y señaló que, tras la presentación, incluso le propusieron formar parte del jurado de un premio de relato corto relacionado con las jornadas.
El autor valoró especialmente la oportunidad de haber compartido el acto con José Luis Rancaño y con las familias de las víctimas, en una jornada que definió como profundamente emotiva y significativa.








