El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, consideró este lunes un "error" que el Rey Felipe VI no haya viajado a Ceuta tras la crisis migratoria vivida en la ciudad autónoma, al sostener que el jefe del Estado "tiene que estar en todos los sitios", como ha ocurrido, según recordó, con la dana de Valencia o los incendios de Madrid y Ávila. Así lo trasladó en una entrevista concedida a RNE, recogida por EFE.
Maíllo fue más allá y afirmó que, si él fuera presidente del Gobierno, habría viajado a Ceuta y "no habría salido" de allí hasta que la crisis hubiera quedado resuelta. El dirigente de IU contrapuso así la ausencia del monarca en la ciudad autónoma a su presencia en otras zonas afectadas por catástrofes recientes en el resto de España.
En su intervención, Maíllo también criticó que haya sido el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, quien haya tenido que desplazarse hasta el Palacio de Marivent, residencia de verano de la Familia Real en Mallorca, en lugar de que fuera el propio Rey quien acudiera a la ciudad autónoma. Con este gesto, el líder de IU quiso subrayar lo que considera una descompensación entre la magnitud de la crisis vivida en la frontera y la respuesta institucional ofrecida desde la Casa Real.
Para el líder de IU, esta situación "simboliza esa relación anómala" que mantiene España con Marruecos, que enmarcó dentro de una política de "apaciguamiento" que calificó de "frustrada". A su juicio, la ausencia de una visita real refuerza esa percepción de distancia entre las instituciones del Estado y lo ocurrido en la frontera sur.
Pese a sus críticas, Maíllo reconoció que es Moncloa quien controla la agenda del monarca. No obstante, añadió que a Felipe VI también le gusta "borbonear", que "interviene mucho en política" y que "cuando quiere una cosa también la consigue frente a las intenciones del Gobierno".
Las declaraciones de Maíllo se producen después de que el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, asegurara que le consta el interés de Felipe VI por visitar también la ciudad autónoma, si bien recordó que la autorización de cualquier visita oficial depende exclusivamente del Gobierno de España.








