Las historiadoras Isabel Migallón y Elena Fernández planean homenajear a los “héroes” -en palabra de la primera- del desembarco de Alhucemas, el día 8 de septiembre de 1925, haciendo una visita gratuita al cementerio de La Purísima Concepción recorriendo los lugares donde están enterrados no sólo quienes fallecieron aquel día, sino durante todo ese mes.
Aunque el Gobierno central “prohibió” realizar cualquier tipo de acto de homenaje oficial o “aconsejó” no hacerlos, “como lo queramos llamar”, según Migallón -algunos expertos señalan que para no enfadar a Marruecos-, la historiadora dice que ni ella ni su compañera dependen de nadie, tampoco del Ejecutivo.
Así, lo que quieren hacer es visitar las tumbas que hay en el cementerio y hacerles “un pequeño homenaje”, en palabras de Migallón.
De momento, no se sabe la fecha, pero con casi total seguridad la visita será el tercer o el último fin de semana de este mes.
Se trata, según la historiadora, de una idea que ambas llevan planificando desde hace algún tiempo para ofrecer, de esta forma, su “pequeña contribución”.
A diferencia de los recorridos que suelen realizar, la visita será gratuita y estará abierta a todo el mundo, por lo que, según Migallón, “quien quiera unirse a ese reconocimiento a estas personas, estupendo”.
Una operación hispano-francesa
El desembarco de Alhucemas fue un desembarco militar llevado a cabo el 8 de septiembre de 1925 en Alhucemas por el Ejército y la Armada españolas y, en menor medida, un contingente aliado francés, que propició el fin de la guerra del Rif. Se considera el primer desembarco anfibio en la historia que involucra el uso de tanques y apoyo aéreo masivo por mar. El desembarco de Alhucemas se cree que es uno de los precursores de los desembarcos anfibios aliados en la Segunda Guerra Mundial, y la primera operación combinada exitosa del siglo XX.
La operación consistió en el desembarco de un contingente de 13 000 soldados españoles transportados desde Ceuta y Melilla por la armada combinada hispano-francesa. La operación tuvo como comandante en jefe al entonces Director Militar de España, general Miguel Primo de Rivera, y como jefe ejecutivo de las fuerzas de desembarco en las playas de la bahía de Alhucemas al general José Sanjurjo, a cuyas órdenes estaban las columnas de los generales jefes de las brigadas de Ceuta y Melilla, Leopoldo Saro Marín y Emilio Fernández Pérez, respectivamente. Entre los jefes participantes en la acción se encontraba el entonces coronel Francisco Franco, quien por su actuación al frente de las tropas de la Legión fue ascendido a general de brigada.
El desembarco, previsto para el 7 de septiembre, comenzó, debido al mal tiempo, el 8 de septiembre de 1925 en las playas de Ixdain y la Cebadilla, en el territorio de la cabila de Bokoia. Se emplearon para ello 24 barcazas tipo K compradas a los británicos y que estaban en Gibraltar, las mismas que estos habían empleado en su fracasado desembarco en Gallípoli.
En la costa, los rifeños disponían de catorce piezas de campaña de 70 y 75 milímetros que había sido capturadas a los españoles y se rumoreaba que probablemente eran operadas por instructores mercenarios extranjeros. También contaban con ametralladoras.
Apoyados por los cañones de las escuadras navales y el bombardeo de la aviación, la primera oleada comenzó a las 11:30 horas. Debido a la presencia de rocas, el contingente de la playa de Ixdain debió desembarcar a unos 50 metros de la costa. Entretanto, se descubre que la playa de la Cebadilla está minada con unas 40 minas enterradas en la arena. Detonadas las minas, comenzó la segunda oleada a las 13:00 horas y a continuación un rápido avance hasta ocupar las alturas que dominan la playa. En un primer momento desembarcaron 9.000 hombres y durante el resto del día se procedió a desembarcar el material necesario para continuar la operación. Al caer la tarde, la artillería rifeña reanudó el fuego con intensidad contra las tropas españolas y la escuadra, causando numerosas bajas y alcanzando a los acorazados Alfonso XIII y Jaime I, que sufrieron daños menores. La artillería fue respondida con un ataque aéreo español y, al final del día, 13 000 hombres estaban ya en tierra.
Cabe destacar que en Alhucemas se utilizaron por primera vez en la historia de la guerra carros de combate en un desembarco, concretamente 11 Renault FT-17 y 6 Schneider CA1, que fueron poco útiles pero causaron gran impresión. Además, fue la primera vez en la historia en la que las fuerzas de apoyo aéreo al desembarco, las fuerzas navales y las fuerzas de tierra actuaron bajo un mando unificado, el de Primo de Rivera.
El 23 de septiembre se dio la orden de continuar el avance y se ocupó la línea de alturas que domina la bahía de Alhucemas el día 26. El 30, tras otro nuevo periodo de mal tiempo que impedía el desembarco del apoyo logístico necesario, así como el apoyo aéreo, se inició la fase final de la penetración terrestre destinada a consolidar la base de operaciones, que finalizó el 13 de octubre. Desde Alhucemas, en la primavera de 1926, se ejecutaron las operaciones que determinaron la derrota de Abd el-Krim y la ocupación y pacificación total de la zona española del Protectorado.









Desembarco inútil... héroes inocentes...
Menudos elementos: Primo de Rivera,Sanjurjo y Franco.Que luego orquestaron el golpe de Estado al gobierno legal y constitucional de la Segunda Republica,ocasionando una guerra civil y a continuación una dictadura que duró cuarenta años con muchos miles de asesinados,presos políticos y exiliados.Como diría una buena amiga mía "Qué lustre de trío".