El Ministerio del Interior mantiene retrasada la instalación de la prolongación de la barrera marítima entre Melilla y Marruecos, casi una semana después de que una situación similar facilitara la entrada de un elevado número de personas en Ceuta a través de una zona sin separación física en el mar. Fuentes policiales sobre el terreno señalan que el departamento dirigido por el Ministerio del Interior se encuentra todavía "estudiando" cómo ejecutar esa ampliación en la ciudad autónoma, según ha informado La Razón.
La falta de un elemento físico de contención en el mar fue determinante en lo ocurrido en Ceuta, donde una reciente sentencia del Tribunal Supremo estableció que no se puede aplicar la devolución inmediata a las personas que llegan a nado si no han rebasado una separación física, como sí ocurre en las vallas terrestres.
Ante ese fallo, la secretaria de Estado de Seguridad firmó una orden interna para dotar de amparo legal a los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil y poder ampliar así la frontera marítima. El resultado en Ceuta ha sido una valla flotante de 500 metros de largo y casi dos metros de alto, instalada por encima y por debajo de la superficie del agua, junto a un sistema de boyas fondeadas y un canal intermedio para la navegación de las embarcaciones de la Guardia Civil.
La misma instrucción de Interior es aplicable a Melilla, donde debería instalarse un dispositivo equivalente para permitir los rechazos en frontera en caso de entradas irregulares por mar. Sin embargo, el ministerio no ha iniciado todavía ese proceso en la ciudad autónoma. Por el momento, el Gobierno se ha limitado a instalar vallas de obra en el dique sur de Melilla, que actúa como frontera terrestre y marítima en la zona sur de la ciudad, en el límite con el puerto de Nador, en Marruecos.
Estas separaciones, de unos dos metros de altura, se están colocando en el tramo final del dique, desde la última garita de vigilancia de la Guardia Civil hasta la rotonda donde termina esa infraestructura, un espacio que hasta ahora carecía de vallado y solo contaba con escolleras.
La decisión de Interior de no priorizar por el momento la barrera marítima en Melilla se produce apenas dos días después de que la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, y el coronel jefe de la Guardia Civil en la ciudad, Jesús Rueda, defendieran públicamente que la valla fronteriza terrestre se encuentra "en su mejor momento" tras los recientes episodios de presión migratoria registrados en la frontera.