La barrera flotante instalada por el Ministerio del Interior en el Dique Sur de Melilla constituye, según fuentes de la Guardia Civil, un elemento de carácter "temporal y provisional" destinado a reforzar la seguridad jurídica de las actuaciones del instituto armado en el rechazo en frontera de personas migrantes que intentan acceder de forma irregular a la ciudad autónoma por vía marítima. Así lo informa la agencia EFE, que recoge las explicaciones ofrecidas por fuentes de la Guardia Civil sobre el objetivo de esta nueva infraestructura.
El dispositivo ha sido colocado en el tramo final del Dique Sur, un punto estratégico que marca la frontera terrestre y marítima entre Melilla y el puerto marroquí de Nador. Según las mismas fuentes, la infraestructura presenta un diseño similar al instalado anteriormente en Ceuta, aunque adaptado a las características específicas del entorno melillense.
La Guardia Civil explica que la principal finalidad de esta barrera flotante es proporcionar cobertura jurídica a las actuaciones desarrolladas por el Servicio Marítimo cuando procede al rechazo en frontera de personas que intentan acceder a nado de manera irregular al territorio español. En este sentido, la instalación responde a la necesidad de adecuar los mecanismos de control fronterizo a la reciente interpretación realizada por el Tribunal Supremo sobre la aplicación de la normativa vigente.
De acuerdo con la información difundida por EFE, el Ministerio del Interior impulsa esta actuación tras la sentencia del alto tribunal que establece que el rechazo en frontera previsto en la disposición adicional décima de la Ley de Extranjería no puede aplicarse con carácter general a todas las personas que intentan acceder irregularmente por vía marítima a Ceuta y Melilla.
La resolución judicial señala que dicha figura jurídica está prevista para quienes intentan cruzar la frontera superando los elementos de contención fronterizos establecidos. Hasta ahora, esos elementos habían estado representados principalmente por las vallas terrestres que delimitan el perímetro fronterizo entre España y Marruecos en ambas ciudades autónomas.
No obstante, el propio Tribunal Supremo introduce un matiz relevante en su interpretación. Según recoge la sentencia, la disposición adicional décima hace referencia a "elementos de contención fronterizos" sin limitar este concepto exclusivamente a infraestructuras terrestres o a las vallas. Por ello, el fallo considera que, si se establecen elementos de contención en el mar destinados a proteger la línea fronteriza, dicha disposición también podría resultar aplicable a quienes intenten franquear irregularmente esos dispositivos marítimos.
En este contexto se enmarca la instalación de la nueva barrera flotante en Melilla. La infraestructura busca incorporar un elemento físico de contención en el ámbito marítimo que permita adaptar las actuaciones de la Guardia Civil al marco jurídico definido por el Tribunal Supremo.
Junto a la barrera flotante, el Ministerio del Interior también ha reforzado el perímetro fronterizo mediante la colocación de vallas de obra en los últimos 140 metros del Dique Sur. Ese tramo permanecía hasta la pasada semana sin un cerramiento fronterizo continuo y únicamente estaba delimitado por una escollera.
Según la Guardia Civil, ambas actuaciones forman parte de las medidas adoptadas para reforzar el control de este punto de acceso a la ciudad autónoma. La instalación de la infraestructura marítima obligó además a restringir temporalmente el acceso al Dique Sur durante dos jornadas por motivos de seguridad mientras se desarrollaban los trabajos de colocación y anclaje.
Finalizadas las obras, el instituto armado confirmó la conclusión de los trabajos y procedió a la reapertura del paso para personas y vehículos a las 15.00 horas del jueves, una vez garantizadas las condiciones de seguridad en la zona.
La nueva barrera se sitúa en uno de los puntos más sensibles del perímetro fronterizo melillense, donde confluyen la frontera terrestre y marítima. Su incorporación supone una modificación del dispositivo de control existente hasta ahora y responde, según las fuentes consultadas por EFE, a la necesidad de adaptar la gestión fronteriza a la interpretación realizada por el Tribunal Supremo sobre los rechazos en frontera.
Con esta actuación, el Ministerio del Interior introduce un nuevo elemento de contención marítimo que, de acuerdo con la interpretación recogida en la sentencia, podría permitir la aplicación del régimen de rechazo en frontera también a quienes intenten acceder irregularmente por el mar superando esta infraestructura. Mientras tanto, la Guardia Civil mantiene que la barrera instalada en Melilla tiene carácter provisional y temporal, al tiempo que constituye una herramienta destinada a proporcionar seguridad jurídica a las actuaciones desarrolladas por sus agentes en este ámbito.








