El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, ha calificado este jueves la visita de los Reyes, prevista para el próximo 14 de octubre, como "la noticia más importante" que recibe la ciudad en los últimos diez años. A su juicio, la presencia de Felipe VI y doña Letizia aportará "confianza" y "certeza" a los melillenses y a quienes quieran invertir en Melilla, tras lo que definió como "la invasión de Ceuta" de los días 30 y 31 de julio.
Según el anuncio de la Casa Real, los Reyes estarán en Melilla de mañana a tarde del día 14, tras visitar Ceuta el día 13. El presidente habló de "una satisfacción enorme" y de "una gran noticia para Melilla y una gran noticia para España".
La última visita real fue en noviembre de 2007, con don Juan Carlos y doña Sofía. Imbroda habló de una "antigua aspiración" personal que ahora "se va a cumplir".
El presidente vinculó la visita con lo vivido en Ceuta este verano, que a su entender generó "incertidumbre", "desestabilización" y "desconfianza" sobre el futuro de ceutíes y melillenses, y especialmente entre quienes tienen que venir "a invertir, a trabajar, a hacer una Melilla más grande".
"Esa incertidumbre, esa desconfianza teníamos que solventarla y para ello era muy importante y fundamental que el Rey viniera a Melilla y a Ceuta", afirmó. "Nos dará confianza, nos dará certeza", añadió.
Tres factores clave
Imbroda situó la visita real como la primera de tres claves para afrontar esa crisis. "La visita del Rey era la número uno, la más importante", señaló.
La segunda es la resolución del Parlamento Europeo que establece que las fronteras de Europa comienzan en Ceuta y Melilla y respalda la soberanía española sobre ambas ciudades, que calificó de "importantísima".
La tercera es la respuesta de la ciudadanía en el resto del país. Imbroda destacó "la opinión pública nacional volcada en las calles", con manifestaciones y concentraciones en apoyo a Ceuta que, en su opinión, "eran también a favor de Melilla".
Los planes de fomento económico y social llegarán después, según dijo, porque lo primordial era lo anterior. "Yo decía no hace mucho, mire usted, no me traiga usted planeamiento, traiga usted confianza y certeza en el futuro", recordó.
La llamada del Rey
Imbroda reveló que Felipe VI le telefoneó por la mañana y antes de que se hiciera pública la noticia por parte de la Casa Real. "Antes de que se publicara la noticia, quiso que yo lo supiera antes", explicó el presidente, que agradeció el gesto y precisó que también llamó al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas.
Preguntado por si algún miembro del Gobierno acompañará a los Reyes, se remitió a la nota de la Casa Real y admitió que sobre la Moncloa no tiene "ni idea".
El presidente insistió en que el Rey llevaba "mucho tiempo" queriendo venir a Melilla. Según relató, tanto los políticos como miembros de la sociedad civil melillense que han hablado con él en Madrid le han escuchado siempre lo mismo. "Quiero ir a Melilla, quiero ir a Melilla y voy a ir a Melilla", resaltó.
Imbroda quiere que el 14 de octubre sea "una fiesta en todo Melilla, de alegría y de confianza", que llegue "a todas las capas de la ciudad". Por ello, ha planteado que ese día no sea lectivo y que se declare festivo.
La Ciudad Autónoma remitirá un escrito a la Delegación del Gobierno con esa petición, cuyo objetivo es que puedan asistir los niños y sus familias.
"Si no es un día de fiesta que venga el Rey a Melilla después del año 2007, con todo lo que ha pasado, pues que venga Dios y lo vea", afirmó. Sobre si la Delegación apoyará la propuesta, dijo no saberlo.
Una visita en clave de soberanía
En cuanto a la posible reacción de Marruecos, Imbroda reiteró que lo que haga el país vecino le preocupa "relativamente". "A mí lo que me preocupa es lo que haga el Gobierno de España", subrayó.
El presidente defendió que España es una potencia integrada en una comunidad de 500 millones de europeos y citó los unos 3.000 militares españoles que, según indicó, protegen a Lituania, Estonia y Letonia en las fronteras nororientales de la Unión Europea.
Además, calificó la postura marroquí de "anexionista" y la vinculó a la idea del Gran Magreb impulsada por el Istiqlal en los años 50.
Al ser preguntado por el hecho de que el Rey acuda tras lo sucedido en Ceuta, el presidente lo comparó con la visita de los Reyes a Paiporta y otras localidades afectadas por la dana. "Va donde hay una crisis importante, tiene que estar el Rey", afirmó, y añadió que en este caso se trata de una "crisis de soberanía nacional".
La llave de oro, preparada
Imbroda confirmó que entregará a Felipe VI la llave de oro de la ciudad, como ya se hizo con don Juan Carlos, y confesó que estaba encargada desde hace tiempo. "Nosotros ya lo teníamos previsto, por si las moscas", explicó, porque "esto no se hace de un día para otro".
En cuanto a los preparativos, señaló que no será necesario ningún servicio extraordinario de limpieza, ya que la ciudad cuenta con "medios técnicos y humanos suficientes".
La visita llegará, además, pocos días después de dos importantes inauguraciones previstas. Una de ellas será la Plaza de España, cuya apertura estaba programada en torno al 10 u 11 de octubre, está prácticamente terminada, a falta de reponer el césped natural, retirado y quemado por una plaga. Sobre esas mismas fechas está prevista la inauguración del monumento al Socorro de Melilla, un conjunto escultórico de gran tamaño que el presidente describió como "de muchísima categoría".
La agenda concreta de los Reyes sigue abierta, a la espera de que el equipo de protocolo de la Casa Real se desplace a Melilla en los próximos días para concretar el recorrido.








