Coalición por Melilla (CpM) ha mostrado su apoyo al colectivo de tropa y marinería profesional y ha reclamado al Gobierno central una respuesta “más ambiciosa y justa” para mejorar las condiciones laborales y profesionales de los militares destinados en la ciudad autónoma.
El diputado local Emilio Guerra denunció la situación de “precariedad” que, a su juicio, sufren miles de soldados y marineros en España, especialmente aquellos vinculados mediante contratos temporales de larga duración. En este sentido, aseguró que “se exige una enorme vocación de servicio” a los militares, pero que ese compromiso “no siempre se acompaña con una protección adecuada de sus derechos laborales, profesionales y sociales”.
Guerra destacó además la importancia del colectivo militar en Melilla, tanto desde el punto de vista de la seguridad como por su peso económico y social. Según indicó, la ciudad cuenta con miles de efectivos que contribuyen a la estabilidad demográfica y económica local.
Desde CpM consideran “injusto” que las demandas relacionadas con la dignidad salarial, el reconocimiento de profesión de riesgo o la estabilidad laboral continúen sin respuesta. El diputado local criticó especialmente la situación de aquellos militares que, al cumplir 45 años, deben abandonar las Fuerzas Armadas sin una homologación efectiva de sus cualificaciones para acceder al mercado laboral civil.
Asimismo, Guerra hizo referencia a la sentencia 475/2026 del Tribunal Supremo, fechada el pasado 11 de mayo, cuya doctrina, según señaló, podría aplicarse a militares de la Escala de Tropa y Marinería que aprobaron procesos de permanencia pero siguen ligados a contratos temporales.
CpM también respaldó la propuesta de distintas asociaciones militares para impulsar una Ley de la Carrera Militar única que garantice la permanencia de los soldados que superen los criterios objetivos de idoneidad.
Por último, Guerra reclamó una revisión al alza del complemento de residencia y la implantación de pluses específicos de operatividad para los militares destinados en Melilla, alegando el mayor coste de vida y la relevancia geoestratégica de la ciudad.
Guerra insistió en que estas reivindicaciones no deben abordarse desde una perspectiva ideológica, sino como una cuestión de justicia y respeto institucional hacia quienes prestan servicio a Melilla y España.








