El diputado local de Coalición por Melilla (CpM), Emilio Guerra, ha calificado este 30 de julio como "desigual y cruel" la situación del mercado laboral en Melilla, al considerar que castiga con especial dureza a las mujeres y a los jóvenes. Según los datos que ha aportado, procedentes del Sepe y de la Encuesta de Población Activa del segundo trimestre de 2026, la brecha de género en el desempleo no es una anomalía puntual sino un problema estructural.
Guerra ha situado el paro juvenil como la primera alarma social y política de la ciudad. A su juicio, los datos entre los menores de 25 años son extraordinariamente graves, con una incidencia todavía más dura entre las mujeres jóvenes, cuya tasa de desempleo alcanza cifras que ha descrito como desorbitadas. Para el diputado, no se trata de una anomalía estadística, sino de un síntoma de fracaso estructural en una ciudad que, según ha subrayado, no puede permitirse que buena parte de su juventud quede fuera del empleo y de cualquier horizonte de emancipación.
El diputado ha detallado que, según el Sepe, en junio había 4.831 mujeres desempleadas frente a 2.544 hombres, una proporción que la EPA del segundo trimestre confirma. Ha añadido que la tasa de empleo femenina se sitúa en el 33,56%, frente al 49,64% de los hombres, lo que se traduce, según sus cálculos, en que el 65% de las personas en situación de desempleo son mujeres.
Guerra ha alertado también del descenso de la población activa en los tramos de edad de 20 a 24 años y de 25 a 34 años, una tendencia que, ha advertido, resta capacidad productiva y expectativas de futuro a la ciudad. Entre los menores de 25 años, ha señalado que la tasa de paro femenino supera ampliamente a la masculina, lo que le lleva a hablar de una "doble discriminación estructural" por edad y por sexo.
Ante este diagnóstico, el diputado de CpM ha reclamado la puesta en marcha de planes de inserción específicos para mujeres jóvenes, con itinerarios intensivos para menores de 30 años que incluyan orientación, recualificación y prácticas remuneradas en sectores con demanda real de empleo.








