Guelaya Ecologistas en Acción ha otorgado dos Banderas Negras 2026 a Melilla dentro del informe que la confederación Ecologistas en Acción publica anualmente para el litoral español. La organización melillense señala, por un lado, la acumulación de basuras en la costa de Aguadú, que atribuye al incivismo de bañistas y pescadores, y por otro, la alcantarilla instalada en 2019 junto a la desembocadura del río de Oro, que considera responsable de un grave deterioro ambiental en la zona.
Este año se han concedido 48 banderas negras en todo el litoral español, repartidas a partes iguales entre contaminación y mala gestión, con la participación de varias decenas de provincias costeras.
La primera bandera, por contaminación, recae sobre la costa rocosa de Aguadú, declarada Zona Especial de Conservación desde 2012 y parte de la Red Natura 2000. Guelaya insiste en que la basura acumulada no procede del mar, sino que la abandonan allí mismo bañistas y pescadores. "No es suficiente", ha señalado un portavoz de la organización sobre las limpiezas que realiza la Ciudad Autónoma, ya que los residuos vuelven a acumularse rápidamente. La zona alberga especies protegidas como la lapa Patella ferruginea y el coral Astroides calycularis, además de la gaviota de Audouin, expuestas a plásticos, sedales y vidrios. Guelaya reclama un régimen sancionador y de vigilancia, junto a limpiezas periódicas.
La segunda bandera, por mala gestión, se dirige contra la alcantarilla instalada en 2019 a 200 metros de la desembocadura del río de Oro, en la playa de San Lorenzo, con una inversión de 800.000 euros por parte del gobierno popular de la Ciudad Autónoma. Según Guelaya, la infraestructura retiene el agua del río, impide su salida natural al mar y ha sepultado bajo cemento hábitats donde anidaban aves como el chorlitejo, la gallineta y la garza real. El estancamiento provoca, según la organización, malos olores y plagas de mosquitos. La fuente ornamental instalada para mitigar el problema "terminó completamente anegada por el fango", según había anticipado la propia Guelaya en su momento.
La organización propone retirar la alcantarilla, renaturalizar la zona con vegetación filtrante e implementar un sistema de retrobombeo de agua marina, o como alternativa mínima, derivar el agua estancada a la depuradora mediante la estación de bombeo cercana.








