La Plaza de las Culturas se ha llenado esta noche de música y buen ambiente con el concierto de Los Soniketes, una de las citas más esperadas dentro de las celebraciones por el Día de Melilla. Desde las 21:30 horas, cientos de personas disfrutaron de un espectáculo que confirma, una vez más, la complicidad entre la banda y su público.
El grupo, formado por ocho músicos melillenses, ha desplegado un repertorio que ha combinado flamenquito con versiones populares que el público no ha dudado en corear. Temas como La cachimba, El legionario o Un ramito de violetas se convirtieron en los momentos más bailados de la noche, con la plaza entera acompañando al compás. Tampoco han faltado composiciones propias como Cuando yo beso tus labios, con las que la banda mostró su faceta más personal.
Sobre el escenario estuvieron Ginés Carmona al cajón flamenco, Emilio Moreno a la batería, Francisco Carmona a la guitarra flamenca, Agustín “El Chino” al teclado y la voz, Rafa Teruel al bajo, además de las voces principales de María José Carmona, Mariano Moreno y Juanma González. Precisamente González, uno de los fundadores, ha recordado entre canción y canción que “cada vez que subimos al escenario sentimos que la gente nos arropa”, una frase que anoche se hizo evidente.
La historia de Los Soniketes se remonta a 1997 con el grupo juvenil Arte Calé, aunque su verdadero renacer llegó en 2012, cuando la Viceconsejería de Festejos les propuso participar en la grabación de un disco de artistas locales. Desde entonces, el grupo se ha consolidado como una de las formaciones más queridas en la ciudad, con un nombre que, inspirado en el término flamenco soniquete y adaptado con “k”, ya es sello propio.
El concierto ha concluido con ovaciones y el reconocimiento del público, que ha convertido la Plaza de las Culturas en una auténtica fiesta. Una velada que demuestra que Los Soniketes son, sin duda, profetas en su tierra.








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