El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, calificó este jueves de "histórica" la resolución aprobada por el Parlamento Europeo que reconoce a Ceuta y Melilla como territorio europeo, durante un acto institucional celebrado en Melilla con motivo del Día de la Ciudad. Feijóo, junto al presidente de la ciudad, Juan José Imbroda, denunció que el Gobierno de Pedro Sánchez y el PSOE votaran en contra del texto en Estrasburgo.
"Es un documento histórico por una mayoría muy importante", afirmó Feijóo sobre la resolución, de la que resumió tres pronunciamientos: que Ceuta y Melilla "son Europa" y que cualquier agresión contra ellas supone un ataque a la soberanía europea; que lo ocurrido en la frontera de Ceuta constituye "una invasión" y no "un problema migratorio"; y que procede "el retorno inmediato" de todas las personas que entraron de forma irregular, incluidos los menores no acompañados.
El líder popular llevó su intervención más allá del propio texto y acusó directamente al PSOE de votar en contra de una resolución que, según dijo, "blinda a Ceuta y Melilla como frontera europea". "Lamento profundamente" el sentido del voto socialista, insistió, convencido de que "la inmensa mayoría de militantes o votantes socialistas" no respaldan esa posición.
Feijóo también celebró la incorporación de Ceuta y Melilla al Comité de las Regiones, a través de la presidencia rotatoria de ambas ciudades, y reivindicó el papel de su partido: "Si el Gobierno no lo hace, el primer partido de España, el Partido Popular, lo ha hecho, lo está haciendo y lo hará en el futuro".
Sobre la relación con Marruecos, el presidente del PP pidió a Rabat que cumpla "en días" su compromiso, comunicado oficialmente a la Unión Europea, de recibir de vuelta a todos los ciudadanos que entraron de forma ilegal por la frontera de Ceuta, incluidos los menores. "Las relaciones con Marruecos tienen que ser de absoluta cordialidad, de recíproca lealtad, y cuando falla la lealtad se activa la firmeza", advirtió.
Preguntado por qué medidas tomaría si gobernara España ante una falta de reciprocidad marroquí, Feijóo detalló tres pasos: atender los avisos previos de los servicios de inteligencia y la Policía Nacional sobre el riesgo de un movimiento masivo en la frontera; contactar con las autoridades de Marruecos para exigir que lo impidan conforme a los tratados internacionales; y, en caso de incumplimiento, desplegar a las Fuerzas Armadas en la frontera en aplicación de la Constitución.
El líder del PP criticó además la gestión del Gobierno central en la crisis, que se prolonga ya 50 días. Denunció que el Ejecutivo haya reforzado en más de 600 empleados públicos la plantilla dedicada a la regularización de inmigrantes irregulares y en más de 700 la destinada a la tramitación de pasaportes, mientras en Ceuta ha destinado "50 personas y 20 ordenadores". "Comprenderá usted que esto es desproporcionado", zanjó.
Respecto del discurso pronunciado por el presidente melillense, Juan José Imbroda, el máximo dirigente nacional de los populares Feijóo destacó que fue "muy serio, muy institucional, muy valiente y muy sentido", y añadió que reflejaba una evidencia histórica. "Esto es España desde hace siglos. Va a seguir siendo España y no hay ninguna duda de que la mayoría de los españoles así lo sentimos, así lo queremos y así lo defenderemos".








