El conjunto melillense cerró un intenso fin de semana de preparación con un balance positivo y, sobre todo, con mucho aprendizaje de cara a los próximos compromisos de la temporada. Tres encuentros ante Getafe, Leganés y Alcobendas sirvieron para que el equipo pudiera medir su nivel competitivo, poner en práctica el trabajo realizado durante los entrenamientos y conocer de primera mano aquellos aspectos que todavía necesita seguir mejorando.
La competición comenzó con un enfrentamiento ante el Getafe, en un partido muy igualado en el que las melillenses mantuvieron sus opciones hasta los últimos instantes. El equipo acusó en algunos momentos la falta de ritmo, pero consiguió mantenerse cerca de su rival y dispuso incluso de una oportunidad para conseguir el empate en los últimos segundos.
Finalmente, el encuentro terminó con una ajustada derrota por 25-23, un resultado que refleja la igualdad que se pudo ver sobre la pista. A pesar de no poder sumar la victoria, el conjunto melillense dejó muestras de su capacidad para competir y mantener sus opciones hasta el final, sacando conclusiones importantes de cara a los siguientes compromisos.
El segundo encuentro, frente al Leganés, ofreció una imagen todavía más positiva. Las melillenses protagonizaron un gran partido defensivo y mostraron también buenas sensaciones en el apartado ofensivo. La intensidad y el trabajo colectivo fueron determinantes para conseguir una victoria por 22-27.
El triunfo ante el conjunto madrileño fue una recompensa al esfuerzo realizado por todas las integrantes de la plantilla. La defensa funcionó a un buen nivel y el equipo encontró soluciones en ataque para abrir diferencias y mantener el control del encuentro durante buena parte del mismo.
La tercera cita del fin de semana llevó al equipo a medirse al Alcobendas, en un encuentro en el que el rival mostró un mayor ritmo desde el comienzo. Sin embargo, las melillenses volvieron a demostrar su capacidad de reacción y llegaron a situarse tres goles por delante en el marcador, evidenciando que podían competir nuevamente de tú a tú.
El cansancio acumulado de un fin de semana especialmente intenso terminó teniendo su influencia en la segunda parte. Alcobendas aprovechó mejor ese tramo final y consiguió decantar el encuentro a su favor por un ajustado 26-24.
Pese a encadenar dos derrotas y una victoria, el balance general es positivo para el conjunto melillense. Los tres partidos han permitido acumular minutos de competición, detectar errores y comprobar el potencial de una plantilla que continúa trabajando para alcanzar su mejor nivel.
La experiencia también ha servido para comprobar la importancia de mantener la intensidad y la concentración durante los 60 minutos, especialmente cuando se acumulan varios encuentros en un corto periodo de tiempo. La capacidad de competir ante rivales de nivel y mantener opciones de victoria hasta los últimos minutos supone una señal positiva dentro del proceso de preparación.
El equipo regresa de este exigente fin de semana con tres partidos, mucho aprendizaje y buenas sensaciones, consciente de que todavía queda trabajo por delante. El objetivo será utilizar todo lo aprendido para corregir los aspectos negativos y potenciar aquellas facetas que han funcionado durante los encuentros.
En definitiva, los enfrentamientos ante Getafe, Leganés y Alcobendas han servido para conocer mejor el verdadero potencial del conjunto melillense y continuar avanzando como bloque. La victoria frente al Leganés y la igualdad mostrada en los otros dos encuentros demuestran que el equipo tiene argumentos para competir, mientras que los errores y el cansancio acumulado ofrecen nuevas tareas para seguir trabajando.








