La Unión Deportiva Melilla ha vuelto al trabajo este martes por la mañana en el Campo de Fútbol Fernando Pernías tras la intensa gira del pasado fin de semana y la posterior jornada de descanso concedida ayer lunes por Miguel Rivera a sus futbolistas. El conjunto azulino regresa a los entrenamientos con el buen sabor de boca dejado en sus dos primeros compromisos de preparación, donde las sensaciones fueron francamente positivas ante rivales de entidad.
Con la vuelta al césped en El Tesorillo, los unionistas encaran ya su tercera semana de pretemporada, un periodo en el que la carga puramente física descenderá ligeramente respecto a las dos primeras semanas de trabajo para dar mayor protagonismo al apartado táctico y a los automatismos sobre el verde.
A pesar de las buenas impresiones cosechadas en los primeros test, tanto Miguel Rivera como su cuerpo técnico son conscientes de que todavía queda camino por recorrer y detalles que pulir con la vista fija en el estreno liguero, fechado para el próximo 5 de septiembre en Torredonjimeno y donde espera poder sumar los tres primeros puntos de la presente temporada liguera dentro del grupo IX de la Tercera RFEF del fútbol nacional.
La sesión matinal, única programada para la jornada de este martes se desarrolló con total normalidad y con la participación de la totalidad de la plantilla, una noticia especialmente positiva considerando la alta exigencia física que supuso afrontar dos encuentros consecutivos durante el fin de semana. El plantel azulino continuará con su preparación este miércoles sobre el césped del anexo del Estadio Álvarez Claro.
Los melillenses seguirán afinando su puesta a punto para los dos nuevos amistosos que disputarán este sábado y domingo, los cuales supondrán los dos últimos exámenes de pretemporada antes de dar el pistoletazo de salida a la competición oficial.








