Los mayores de Melilla estrenan la Feria de 2026 con su caseta, “El Rincón de la Alegría”, en el Centro Social del Imserso. La pre-feria ha comenzado a las 12:00 horas con el discurso de la delegada del Gobierno de España en Melilla, Sabrina Moh, seguida de un pregón y de una actuación musical de la Escuela de Flamenco a cargo de José Heredia y sus alumnos. Después, como suele ser lo habitual a la hora del almuerzo, los mayores han disfrutado de una comida —esta vez de temática feriante— todos juntos .
Desde este instante, queda inaugurada la amplia programación de actividades que han preparado para la semana de feria. Como ya es tradición, el viernes ha arrancado con el encendido de luces en el salón principal del centro, para después dejar paso a las palmas, el baile y el buen ambiente. Las mujeres estaban ataviadas con mantoncillos, flores y hasta peinetas. Las ganas de Feria se han hecho notar en estos primeros momentos de la jornada.
Con una decoración auténticamente flamenca, el Centro Social de Mayores se hace caseta y ofrece un espacio conocido y cómodo a los usuarios. Mesas abarrotadas, sillas por todas partes y un público inmejorable a pesar de la edad. Si alguien dice que los mayores no son feriantes ni “tienen marcha”, es porque no conocen a los de Melilla. Lo siguiente será misa rociera con actuación del coro el 31 de agosto a las 17:00 horas.
El martes 1 de septiembre, a las 11:45 horas, se espera un emocionante concurso para escoger la mejor tortilla de patatas de entre las que presenten los propios usuarios. Al día siguiente, llega uno de los momentos más divertidos de la semana: el concurso de Miss y Mister Centro de Mayores 2026, con categorías variadas y un desfile que hará brillar a todos los que se encuentren allí. Será a partir de las 17:00 horas.
El jueves 3 de septiembre toca la tradicional tómbola del cubo por la tarde, y el día 4 por la mañana, que es cuando se cierra el programa, Noe Mata y su cuerpo de baile sorprenderán al público del Imserso. Todas las actividades están abiertas al público melillense y desde el centro invitan a los vecinos y vecinas a sumarse a las citas planeadas con motivo de la Feria.
Pre-feria del centro
El discurso inaugural ha sido conmovedor. Ramón Paqué, actual director, ha anunciado que este año cierra su etapa al frente del centro, pero que espera seguir siendo invitado al resto de encuentros dirigidos al colectivo de mayores en la ciudad. Ha expresado que, en estos tiempos en los que se necesita tanta alegría, la caseta es un ejemplo de que es posible apartar los malos ratos y quedarse con lo bueno. Porque hay días peores y mejores, pero para ellos, solo están los segundos, ha afirmado Paqué.
La delegada Sabrina Moh ha cogido el relevo y ha dado las gracias a los presentes por su participación y magnífica acogida en todos los actos que organizan. También a los trabajadores y trabajadoras, y al resto de responsables, que hacen que todas las actividades del centro lleguen a buen puerto. Del grupo musical guiado por Heredia, ha agradecido que “aporten su granito de arena” a través del talento que tanto les define.
Es para ella un honor poder acompañarlos en esta inauguración y repetir de nuevo en “El Rincón de la Alegría”. “No podía tener mejor nombre, porque lo que se respira aquí siempre es alegría, es diversión y es vitalidad”. Este “sinfín de actividades” persigue una meta clara: acercar el centro a todas las actividades de la ciudad, y la ciudad al propio centro, ha indicado Moh. Serán jornadas de convivencia con este espacio como punto de encuentro de los usuarios, que son “el verdadero motor” que motiva las iniciativas del Imserso en la ciudad autónoma.
Justo después, el presidente de la Junta de Gobierno del centro de día, designado pregonero en 2026, ha pronunciado unas bonitas palabras a los asistentes. Ha hablado de la inauguración cada año entre risas y música, una estampa inolvidable para los mayores. Asimismo, ha reflejado a la perfección el sentimiento que comparten: es tiempo de reencontrarse, de estrechar lazos, de recordar lo que realmente los une. Ahí está la “verdadera riqueza”, porque detrás de cada detalle, hay mucho trabajo y un “deseo común” de disfrutar.
Lo que viene a continuación ya se lo podrán imaginar. José Heredia, director de la escuela flamenca de Melilla, ha tomado las riendas y se ha subido con su grupo de alumnos al escenario para tocar el palo más repetido de las ferias: la sevillana. Sin dejar de lado la rumba, que ha sido protagonista y ha sacado a bailar a muchas personas con un compás inigualable. Empezando por “A la puerta de Toledo” y seguida de “Bamboléo”, era imposible seguirles el ritmo.
Alzando la voz, cargadas de espontaneidad y con una sonrisa de oreja a oreja, así estaban los bailarines, mientras que en las sillas, el resto de personas los seguían tocando las palmas y alegres. Las ganas de pasarlo bien se han extendido como la pólvora haciendo que este primer día, todavía en la antesala de la Feria, sea un recuerdo que lleven para siempre consigo. Paqui, una de las usuarias, expresa su satisfacción con la atención y la vida que hay en el Centro Social melillense.
El Imserso, Instituto de Mayores y Servicios Sociales, cumple con una labor social muy importante, y en Melilla esa dedicación se hace más que evidente. Es un centro vivo y repleto de energía, como resaltaba Moh a los medios de comunicación. Y no hay mejor forma de cerrar esta crónica que con una frase que se ha escuchado en la sala de la improvisada caseta: “Que la alegría sea el idioma que todos hablamos”.








