El Regimiento de Caballería Alcántara número 10 de Melilla aportará 28 militares al contingente español que en los próximos días partirá al Líbano como parte de la misión de mantenimiento de la paz bajo el mandato de Naciones Unidas. Los soldados, bajo el mando de un capitán, forman parte del contingente BRILIB XLIII, que fue despedido oficialmente en un acto militar celebrado el pasado 30 de abril en la base “General Alemán Ramírez” en Canarias.
La misión, enmarcada en la operación UNIFIL (Fuerza Provisional de Naciones Unidas en el Líbano), tiene como objetivo garantizar la seguridad en la frontera sur del país árabe, en cumplimiento de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU. Esta resolución, vigente desde 2006, busca evitar la escalada de tensiones entre Líbano e Israel, especialmente tras los recientes ataques israelíes relacionados con el conflicto en Gaza, que, según el general Ricardo Esteban, han reducido significativamente la capacidad operativa de las milicias de Hizbulá.
El despliegue contará con un total de 650 militares españoles, de los cuales 500 pertenecen a la Brigada Canarias XVI, que estarán acompañados por tropas de otras seis nacionalidades: Indonesia, India, Nepal, Brasil, Serbia y El Salvador. Esteban, jefe de la Brigada Canarias XVI y próximo comandante del sector este de UNIFIL, detalló que el contingente español realizará la misión en tres rotaciones que se prolongarán hasta finales de noviembre.
La preparación del personal ha incluido un intenso entrenamiento de seis meses, centrado en aspectos clave como la neutralidad y la capacidad de desescalar situaciones de tensión, factores considerados esenciales para el éxito de una operación de estas características. El despliegue incluirá un 6 % de personal femenino, reflejo del compromiso del Ejército español con la igualdad y la inclusión en sus misiones internacionales.
Entre las principales tareas del contingente destaca el apoyo al despliegue de las Fuerzas Armadas libanesas entre el sur del río Litani y la denominada “línea azul” que marca la frontera con Israel, así como la supervisión de la retirada de tropas israelíes, la eliminación de presencia armada no autorizada, la facilitación del retorno seguro de desplazados y el acceso humanitario a las zonas afectadas.
Además de sus responsabilidades militares, el contingente español desarrollará diversos proyectos de impacto social destinados a mejorar la vida de la población local. Entre ellos se encuentran iniciativas como la enseñanza del español a través del Programa Cervantes, apoyo psicológico a menores mediante el proyecto Bachiller Carrasco, promoción agrícola con el programa Almazara, mejoras en la salud del agua con Fierabrás, apoyo a la ganadería con Rocinante y difusión de la cultura gastronómica española a través del proyecto Sancho Panza.
Cabe destacar que esta no es la primera vez que Melilla contribuye a la misión en Líbano. El Regimiento Alcántara ha tenido una participación activa en despliegues anteriores, como quedó reflejado recientemente con el regreso de un grupo de militares melillenses tras finalizar su misión en el país de Oriente Medio, según informó El Faro de Melilla.
El compromiso del Regimiento Alcántara y de las Fuerzas Armadas españolas con la estabilidad y la paz en el Líbano refuerza no solo la proyección internacional de España, sino también el vínculo de solidaridad con las poblaciones afectadas por los conflictos. La continuidad de estos despliegues subraya la importancia de mantener una presencia activa que contribuya a garantizar la seguridad y la reconstrucción en una de las regiones más sensibles del mundo.








