Los resultados que arroja periódicamente el Puerto de Melilla están convirtiendo a esta entidad en un referente empresarial para la ciudad. La última cifra es 764.000 euros de beneficio cuando se esperaba terminar el ejercicio con unas pérdidas de 555.000 euros. A esos números hay que sumar los de tráfico de viajeros, un total de 149.039 el año pasado, lo que representa un incremento del 16%. Estas cifras hacen de Melilla el único puerto del norte de África participante en la OPE que registró en 2011 incrementos en el tránsito de pasajeros. Crece también la cifra de vehículos transportados (41,7%) y la de rotaciones (27,7%). Son aumentos considerables que este año pueden quedar pulverizados si se cumplen las expectativas tanto en el tráfico de pasajeros propios de Melilla como los de tránsito hacia o desde Marruecos a través de la ciudad.
El éxito ha ‘empequeñecido’ determinadas instalaciones que deben ser puestas cuanto antes al día para que el puerto continúe siendo una infraestructura competitiva. De ahí la importancia de respaldar tanto su ampliación como el proyecto para reestructurar y optimizar los muelles de atraque. Estas últimas obras, según explicó ayer el presidente de la Autoridad Portuaria, requieren de una inversión de unos nueve millones de euros. Es una cantidad que no resulta desorbitada, sobre todo por los beneficios que puede acarrear tanto para la ciudad, desde un punto de vista empresarial, como para los propios melillenses. Éstos serán quienes usen en mayor medida estas instalaciones, que resultan imprescindibles para poder acoger con garantías a los buques que diariamente realizan el trayecto con la península y que este verano se mostrarán especialmente activos sin se cumplen las expectativas de la Operación de Paso del Estrecho.