El Partido Popular ha registrado en el Congreso una petición de comparecencia de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, para que explique los protocolos que se están poniendo en marcha en Ceuta ante el aumento de los delitos sexuales tras la llegada de miles de inmigrantes hace tres semanas. La vicesecretaria de Sanidad del PP, Carmen Fúnez, denunció que los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado están registrando un aumento de agresiones sexuales y de delitos contra la libertad sexual en la ciudad autónoma, y reclamó que Redondo aclare qué medidas se han activado para proteger a las mujeres que se encuentran allí, algo que calificó de "absolutamente esencial".
Fúnez fue más allá al señalar que la decisión del Gobierno de sacar de Ceuta a medio millar de niñas demuestra que "hay algo que no nos están contando", y reprochó que ni siquiera se haya informado a las comunidades autónomas gobernadas por el PP de esa medida, anunciada por el Ministerio de Juventud e Infancia. "Es el Gobierno el que tendría que estar dando explicaciones al respecto", insistió.
Un día antes, Alberto Núñez Feijóo visitó Ceuta por segunda vez desde el estallido de la crisis y defendió la legalidad de devolver también a los menores a Marruecos si sus familias o el propio país se hacen cargo de ellos. "Ni mayores ni menores, han de regresar todos", afirmó, rechazando que pueda crearse un precedente que otorgue derechos a quien ha participado "en una invasión ilegal".
La ofensiva del PP no se limita al Congreso. En el Senado, el presidente de la Comisión de Interior, Fernando Martínez-Maíllo, denunció la nueva ausencia del ministro Fernando Grande-Marlaska a su cita para explicar la crisis, tras haber faltado ya el día 12. Maíllo calificó la actitud del Gobierno de "insumisión, rebeldía y desobediencia" e "intolerable en democracia", y confirmó que el PP ha recurrido al Tribunal Supremo para que ordene "el cese de la conducta antidemocrática" del Ejecutivo.
El senador Luis Santamaría reprochó al Gobierno haber planteado mal la crisis, al reducirla a un problema migratorio cuando, a su juicio, están en juego los derechos fundamentales de los 80.000 residentes de Ceuta, y reclamó reforzar la policía de extranjería. Por Vox, Ángel Pelayo Gordillo exigió "la devolución de absolutamente todos" los inmigrantes llegados en la entrada del 30 de julio.
El malestar del PP se apoya en un dato que agrava la presión sobre el Gobierno: según ha avanzado Onda Cero y confirmado El Mundo, la Guardia Civil ha identificado ya 15 violaciones en distintos puntos de Ceuta desde esa fecha, la última el viernes en la calle Lisboa, cuando tres personas intentaron abusar sexualmente de una niña de 10 años.








